Ocho años de prisión para el hombre que incendió la casa de su ex con ella y su hijo adentro
El Tribunal Oral Criminal N.º 3 consideró a Fernando Esteban Martínez responsable de provocar el incendio que destruyó la vivienda de la víctima en febrero de 2024, en un claro contexto de violencia de género.
En un fallo que aborda la gravedad de la violencia machista en la ciudad, el Tribunal Oral Criminal N.º 3 condenó a Fernando Esteban Martínez a la pena de 8 años de prisión. La sentencia lo encuentra culpable de una serie de delitos que confluyeron en una noche de terror para su ex pareja y el pequeño hijo de ambos en Bahía Blanca.
El tribunal acreditó que Martínez incurrió en los delitos de desobediencia, daño, e incendio con peligro común para los bienes y peligro de muerte para las personas. Estos cargos se sumaron, en concurso ideal, con el de lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género.
Un ataque planificado Los hechos que originaron la causa ocurrieron en febrero de 2024. Según la investigación de la UFIJ N.º 14, a cargo del fiscal Marcelo Romero Jardín, el condenado se dirigió al domicilio de la víctima mientras ella descansaba con su hijo. En ese momento, Martínez ya pesaba sobre sí una orden judicial de restricción que le prohibía perturbar o intimidar a la mujer.
Antes de iniciar las llamas, el hombre realizó maniobras de sabotaje: cortó los cables del suministro eléctrico y cerró la llave de paso del agua. Posteriormente, inició el incendio en el interior de la propiedad, lo que provocó la destrucción total de la vivienda.
El milagro de la huida A pesar de la voracidad del fuego y el encierro, la mujer logró escapar del lugar junto al niño. No obstante, sufrió heridas de consideración: quemaduras de segundo grado en el muslo izquierdo y quemaduras superficiales en el rostro, específicamente en el pómulo derecho y el mentón.
Durante el juicio, el fiscal Romero Jardín había solicitado una pena de 15 años de prisión, dada la peligrosidad de las acciones y el incumplimiento previo de las órdenes judiciales. Por su parte, la defensa de Martínez había pedido su absolución o, en su defecto, la pena mínima aplicable. Finalmente, el Tribunal se inclinó por una condena de 8 años, reafirmando el carácter violento y desigual de poder que Martínez ejerció sobre la víctima.

