Impacto constitucional: El gobierno de Milei impulsa la derogación del artículo que establece el culto católico como oficial
El gobierno nacional, liderado por Javier Milei, planea la derogación del Artículo 2 de la Constitución Nacional (CN), el cual establece el sostenimiento del culto católico apostólico y romano por parte del Estado argentino. Esta medida, que busca una secularización profunda del Estado, forma parte de un ambicioso plan de reforma constitucional integral que el Ejecutivo buscaría implementar entre 2026 y 2027.
La Libertad Avanza y el plan de reforma constitucional: la mira puesta en la separación de Iglesia y Estado
El Artículo 2 de la Constitución Nacional de 1853, modificado en 1860, reza: «El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano». Este precepto, que históricamente ha generado debate sobre el grado de laicidad del Estado argentino, se ha convertido en el nuevo objetivo de la agenda reformista impulsada por el presidente Javier Milei.
Fuentes cercanas a la Casa Rosada confirmaron que la derogación de dicho artículo forma parte de una amplia y ambiciosa reforma constitucional que el Ejecutivo tiene previsto llevar adelante en el bienio 2026-2027. La medida no solo tiene implicaciones simbólicas sobre la identidad del Estado, sino que también implica el fin del financiamiento estatal a la Iglesia Católica, un tema de larga data en la política argentina.
Un funcionario de alto rango que solicitó la reserva de su nombre, comentó: «El artículo 2 ha sido un lastre ideológico durante siglos. Argentina no es una teocracia; es una república soberana donde la libertad individual prevalece sobre dogmas impuestos». Esta declaración refleja el tono ideológico con el que el oficialismo busca impulsar la reforma, en línea con el principio de libertad individual que enarbola La Libertad Avanza (LLA).
Secularización y estrategia política: la influencia evangélica
La decisión de avanzar con la derogación del Artículo 2 se enmarca dentro de una agenda de secularización estatal más amplia. Sin embargo, la movida también tiene una fuerte lectura política. La noche previa a la confirmación de la noticia, se produjo un encuentro entre el presidente Milei y líderes de iglesias evangélicas.
Allegados a la Casa Rosada aseguran que esta reunión «habría tenido un impacto muy profundo en el presidente». La estrategia detrás de la decisión es clara: el Gobierno buscaría asegurarse el «voto evangélico», replicando la táctica utilizada en Brasil por Jair Bolsonaro, donde el apoyo de las congregaciones evangélicas fue un factor decisivo en su llegada al poder.
El acercamiento a las iglesias evangélicas contrasta con la relación, a menudo tensa, del actual gobierno con el Episcopado argentino. Al eliminar la referencia al sostenimiento del culto católico, el gobierno de Milei enviaría una señal a favor de la igualdad de todos los cultos ante la ley y la desarticulación de privilegios históricos.
Una reforma constitucional de gran calado
La derogación del Artículo 2 no sería la única modificación que la LLA buscaría introducir. La ambición de la reforma constitucional integral incluye otros puntos clave que podrían redefinir la estructura política del país:
- Reducción de legisladores: Se buscaría disminuir la cantidad de miembros en las cámaras del Congreso.
- Extensión del mandato presidencial: Se evaluaría la modificación de la duración del período presidencial.
- Modificación del Artículo 14 bis: Este artículo, que garantiza los derechos sociales y laborales, también estaría bajo la lupa de la reforma.
La implementación de este plan, programada para 2026-2027, requerirá el consenso político necesario para la convocatoria a una convención constituyente. Los temas a tratar, especialmente el laboral y el de los derechos sociales (Artículo 14 bis), anticipan un debate de alta intensidad política y social en los próximos años, reabriendo la discusión sobre el diseño institucional de la República Argentina.

