Conflicto paritario: el SSIP retoma las medidas de fuerza en Bahía Blanca
Luego de agotar las instancias de diálogo con la cámara CAESI, el sindicato de seguridad privada inició movilizaciones en objetivos clave. Denuncian incumplimientos salariales y exigen la creación de un ente de control local para regular a las empresas multinacionales.
El Sindicato de Seguridad e Investigaciones Privadas (SSIP) reactivó este martes su plan de lucha ante lo que califican como una «intransigencia patronal» por parte de la cámara CAESI y las empresas del sector. Tras un periodo de espera tras las últimas protestas, la organización gremial decidió retomar las medidas de fuerza en reclamo de paritarias justas y el reconocimiento de los aumentos salariales acordados que, según denuncian, las empresas se niegan a abonar.
La jornada de protesta incluyó una movilización de gran visibilidad en la Universidad Nacional del Sur (UNS), uno de los objetivos estratégicos donde el gremio hizo oír su reclamo. Según el comunicado oficial firmado por el Secretario General, Federico Galeano, y el Secretario Adjunto, Arturo Lucero, las acciones afectan a servicios prestados por empresas como Prosegur, Watchman, Brújula, Chapelco, Guardman y Legal Security, entre otras.
Este nuevo capítulo del conflicto se produce poco después de que el sindicato lograra una victoria significativa frente al Grupo Securion, donde se consiguió la reincorporación de 33 trabajadores que habían sido despedidos de forma irregular mientras participaban de medidas de fuerza. Para la conducción del SSIP, este antecedente demuestra la vulnerabilidad de los trabajadores ante empresas que «intentan hacer lo que quieran» en la ciudad, violando la ley laboral de manera sistemática.
Un punto central del reclamo actual, más allá de lo estrictamente salarial, es el pedido a las autoridades locales para la creación de un Ente de Contralor. El gremio sostiene que la falta de un organismo regulador específico en Bahía Blanca permite que empresas foráneas y multinacionales operen sin supervisión adecuada, facilitando el incumplimiento de las normativas vigentes y el avasallamiento de los derechos de los vigiladores.
«La única lucha que se pierde es la que se abandona», sentenciaron desde la cúpula sindical, ratificando que las movilizaciones continuarán por tiempo indeterminado hasta que la cámara empresarial ofrezca una respuesta concreta a las demandas de los trabajadores de seguridad privada.


