Arroyo Salgado vinculó la muerte de Nisman con Yacimientos de Río Turbio y servicios de inteligencia
La jueza federal y exesposa del fiscal Alberto Nisman aportó nuevas declaraciones que conectan el fallecimiento del investigador con una presunta trama de corrupción en la mina de Santa Cruz y el accionar de agentes de inteligencia estatales.
Sandra Arroyo Salgado, jueza federal y exesposa de Alberto Nisman, volvió a sacudir el escenario judicial al aportar una nueva línea de interpretación sobre el fallecimiento del fiscal de la Unidad AMIA. En sus declaraciones recientes, la magistrada estableció un vínculo directo entre la muerte de Nisman y la investigación que este llevaba adelante sobre irregularidades en Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), además de señalar la intervención de los servicios de inteligencia que operaban bajo la órbita del gobierno de aquel entonces.
Según el testimonio de Arroyo Salgado, el fiscal no solo estaba enfocado en la denuncia por el Memorándum con Irán, sino que había comenzado a profundizar en una compleja red de malversación de fondos públicos destinados a la mina santacruceña. Esta línea de investigación, sostiene la jueza, habría tocado intereses económicos y políticos de extrema sensibilidad, precipitando el desenlace ocurrido en enero de 2015 en el departamento de las Torres Le Parc.
La pista de los servicios de inteligencia
Uno de los puntos más críticos del relato de la jueza federal radica en el papel de los agentes de inteligencia. Arroyo Salgado afirmó que existió una maniobra de «encubrimiento y desvío» orquestada por sectores de los servicios de inteligencia del Estado, quienes habrían realizado tareas de vigilancia y amedrentamiento sobre Nisman en los días previos a su muerte. La jueza sugiere que estos agentes no solo conocían los movimientos del fiscal, sino que formaron parte de una estructura logística para garantizar que la investigación sobre Río Turbio no avanzara.
«La muerte de Alberto Nisman fue un magnicidio vinculado a su función», sostuvo la magistrada, quien ha mantenido la hipótesis del asesinato desde el inicio de la causa. Para Arroyo Salgado, la vinculación con YCRT no es una teoría aislada, sino una pieza que encaja en el rompecabezas de corrupción que el fiscal estaba por denunciar formalmente ante el Congreso de la Nación.
Impacto en la causa judicial
Estas declaraciones surgen en un momento donde la causa por la muerte de Nisman, calificada por la justicia federal como un homicidio, continúa en etapa de instrucción con diversos procesamientos, incluyendo al técnico informático Diego Lagomarsino como partícipe necesario. La mención específica a los yacimientos de Río Turbio obliga a los investigadores a revisar los expedientes de corrupción vinculados a esa empresa estatal para determinar si existen puntos de contacto con la agenda de trabajo que Nisman manejaba en su despacho.
La querella que representa a las hijas del fiscal ha solicitado en reiteradas ocasiones que se profundice en los cruces de llamadas de agentes de inteligencia que se encontraban en las inmediaciones de Puerto Madero el fin de semana del hecho. Con esta nueva vinculación política y económica, la estrategia judicial de Arroyo Salgado busca elevar la responsabilidad hacia los estamentos más altos del poder ejecutivo de aquel período, reforzando la tesis de un crimen de Estado motivado por la protección de intereses estratégicos en el sur del país

