Internismo al rojo vivo: Villarruel apuntó contra Adorni por sus gastos y denunció corrupción en Defensa
La vicepresidenta de la Nación se distanció nuevamente de la Casa Rosada durante una visita a Rosario. Al salir de una ceremonia religiosa, sembró dudas sobre el patrimonio del jefe de Gabinete y, en paralelo, utilizó sus canales oficiales para denunciar sobreprecios en la adquisición de equipamiento militar, profundizando la fractura política con Javier Milei.
La tensión política en la cúspide del Poder Ejecutivo nacional sumó nuevos capítulos de confrontación abierta. La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, aprovechó una aparición pública en la ciudad de Rosario y un posterior pronunciamiento en redes sociales para exponer de manera directa sus discrepancias con la gestión del presidente Javier Milei, apuntando contra el entorno más cercano del mandatario y denunciando presuntas irregularidades administrativas en el área de las Fuerzas Armadas.
Villarruel arribó de forma imprevista a Rosario con el propósito de asistir a una misa en la Iglesia Catedral, al conmemorarse el quinto aniversario del fallecimiento de su padre, Eduardo Marcelo Villarruel, el teniente coronel veterano de la guerra de Malvinas que perdió la vida en 2021 tras contraer covid. La funcionaria ingresó al templo acompañada por familiares que residen en la zona y fue recibida por el párroco local, Osvaldo Macerola, en el marco de un operativo de custodia policial discreto que no alteró el tránsito vehicular en el casco histórico de la ciudad santafesina.
Declaraciones contra el jefe de Gabinete
Al retirarse del edificio eclesiástico, la titular del Senado mantuvo un breve y punzante contacto con los medios de comunicación locales. Al ser consultada sobre las recientes disputas presupuestarias y los cuestionamientos públicos hacia el entorno presidencial por el manejo de los fondos del Estado, Villarruel se desligó de las decisiones de la Casa Rosada e instó a los cronistas a trasladar las preguntas directamente al presidente o a su hermana, Karina Milei.
Sin embargo, la vicepresidenta no evitó pronunciarse sobre el desgaste que afecta al jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, envuelto en controversias por asignaciones presupuestarias. “Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni”, disparó Villarruel ante las preguntas de la prensa. Asimismo, al ser repreguntada sobre si el funcionario debería presentar su renuncia al cargo, optó por retirarse con una sonrisa, no sin antes marcar una clara diferencia de estilo con Milei con respecto al trato hacia la oposición y el periodismo: “Yo me manejo con mucho respeto hacia todos los sectores. La convivencia en sociedad debe ser con respeto”.
Denuncias de sobreprecios en la Fuerza Aérea
La ofensiva de la vicepresidenta se trasladó de inmediato al plano digital, donde abrió un severo frente de conflicto con el Ministerio de Defensa, conducido actualmente por Carlos Presti. Villarruel se valió de una investigación periodística para cuestionar en términos duros la reciente compra de una aeronave Embraer ERJ-140LR destinada a las operaciones de la Fuerza Aérea.
De acuerdo con los datos técnicos ventilados, la adquisición del avión oficial demandó un desembolso total de US$ 4.085.000, un valor que duplica las cotizaciones de mercado de unidades similares, las cuales promedian los US$ 2.300.000. La operatoria quedó bajo sospecha debido a que el presupuesto original se fijó en 3,9 millones de dólares, una cifra dispuesta de forma estratégica por debajo del límite legal que obliga a las jefaturas militares a solicitar una autorización formal y auditorías específicas ante el Ministerio de Defensa.
“Gravísimo, varios años atrás por mucho menos renunciaban todos los implicados. Mientras tanto, los sueldos del personal militar están en el subsuelo y su obra social totalmente quebrada. ¿A quién responden estos uniformados?”, cuestionó la titular de la Cámara alta desde su cuenta oficial de la red social X. Las auditorías del sector ya detectaron anomalías similares en otras cuatro compras de material de transporte aéreo (un Boeing 737-700 y tres unidades Embraer) sustanciadas en períodos anteriores.
Cruces con el exministro Luis Petri
La reacción de Villarruel provocó la inmediata intervención del exministro de Defensa de la actual gestión, Luis Petri, quien salió al cruce de las acusaciones para resguardar su responsabilidad institucional. El exfuncionario aclaró que las supuestas irregularidades administrativas en la Fuerza Aérea ya habían sido elevadas al plano judicial antes de confirmarse su salida de la cartera nacional. “Denuncié yo mismo este hecho en noviembre de 2025 cuando tomé conocimiento de la investigación periodística. Hice la correspondiente denuncia penal en la Justicia Federal antes de dejar mi cargo”, argumentó.
La disputa entre la vicepresidenta y el exministro arrastra un trasfondo político de meses. Villarruel acusó formalmente a Petri de haber tenido un «paso fraudulento» por el Ministerio de Defensa, atribuyéndole la parálisis operativa y financiera de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) y la caída en términos reales de los haberes del personal en actividad. La obra social castrense atraviesa una profunda reestructuración tras la renuncia de Sergio Maldonado, quedando su conducción en manos del general de brigada Pablo Guillermo Plaza mediante el DNU N° 88/26, que dividió la cobertura médica entre el personal de seguridad y el estrictamente militar

