Pitrola denunció un «tarifazo encubierto» por el recorte en Zona Fría

El diputado nacional del Partido Obrero en el Frente de Izquierda criticó con dureza las modificaciones al régimen de subsidios al gas. Aseguró que la medida golpeará a 3,4 millones de hogares, pymes y jubilados, y planteó la nacionalización integral de los hidrocarburos frente al actual esquema energético.

El debate legislativo en la Cámara de Diputados de la Nación sumó un eje de fuerte confrontación en torno a la reconfiguración de los subsidios energéticos. El diputado nacional por el Partido Obrero en el Frente de Izquierda, Néstor Pitrola, denunció de forma taxativa que las modificaciones proyectadas sobre el régimen de Zona Fría constituyen un «tarifazo encubierto» y una «transferencia brutal de ingresos» en perjuicio de amplias franjas de la población.

Según el análisis técnico y político expuesto por el legislador de izquierda, la eliminación o restricción del beneficio impactará de manera directa sobre el presupuesto de 3,4 millones de familias que residen en áreas geográficas con temperaturas extremas. La medida, advirtió, no solo alcanzará a los usuarios residenciales de menores recursos y sectores medios, sino que además comprometerá los costos operativos de pequeñas y medianas empresas (pymes).

Pérdida de criterios climáticos y discrecionalidad

En su intervención en el recinto, Pitrola fustigó que la reforma suprima parámetros geofísicos históricos para determinar la asignación de las compensaciones tarifarias. “Con la Zona Fría quitan el beneficio a decenas de municipios y eliminan criterios básicos como la temperatura y las condiciones climáticas, dejando en manos del Poder Ejecutivo quién accede o no a un subsidio según su poder adquisitivo”, argumentó el diputado.

El dirigente remarcó el carácter de insumo esencial que posee el recurso gasífero en las provincias y localidades afectadas, señalando que «la calefacción no es un lujo en las zonas frías». Bajo esa línea argumental, trazó un fuerte contraste entre las medidas de austeridad que recaen sobre la ciudadanía y los gastos de la administración central, cuestionando de forma directa las prioridades presupuestarias del Poder Ejecutivo Nacional.

Transferencia de ingresos y cuestionamiento histórico

La crítica del diputado de izquierda identificó además un doble mecanismo de ajuste en las boletas del servicio. Detalló que, al margen del esquema de Zona Fría, el proyecto oficialista contempla mantener subsidios únicamente en el componente del Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), es decir, el gas en boca de pozo, liberando de todo tipo de asistencia estatal a los segmentos de transporte y distribución. Esta desregulación parcial se traducirá, según sus estimaciones, en subas exponenciales para el usuario final.

Sobre el trasfondo de la matriz energética del país, Pitrola no limitó sus cuestionamientos a la actual gestión económica, sino que hizo extensiva la responsabilidad al conjunto de las fuerzas que gobernaron el país en las últimas décadas. “Lo que hoy sostienen es el mismo esquema de privatización de los 90, cuando se entregó YPF durante el menemismo. Ese régimen no fue removido por ningún gobierno: ni los kirchneristas, ni el llamado gobierno nacional y popular, y mucho menos Milei”, sentenció.

Como propuesta de fondo para alcanzar la soberanía energética y frenar los incrementos tarifarios, el legislador del Frente de Izquierda insistió en la necesidad de avanzar hacia una ruptura estructural con el actual modelo industrial. «Solo una nacionalización integral del subsuelo y de los hidrocarburos, bajo control de los trabajadores y de un Estado de trabajadores, puede dar una verdadera soberanía energética», concluyó.