Ramiro Marra le pidió a Javier Milei que eche a Manuel Adorni
El exlegislador porteño y fundador de La Libertad Avanza publicó una dura carta abierta dirigida al presidente. Aseguró tener autoridad moral para exigir el desplazamiento del jefe de Gabinete debido a que el escándalo desgasta la credibilidad del proyecto político.
El quiebre de un fundador
El exlegislador porteño Ramiro Marra, uno de los fundadores de La Libertad Avanza (LLA), rompió el silencio a través de una durísima carta abierta dirigida al presidente Javier Milei. En el texto, el bróker le reclamó de forma explícita la remoción del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, bajo el argumento de que su continuidad compromete la credibilidad de la administración nacional y pone en riesgo el «contrato electoral» refrendado en las urnas.
Marra, quien fuera expulsado del partido oficialista tras votar en la Legislatura a favor del Presupuesto para la Ciudad de Buenos Aires, advirtió que la polémica en torno al jefe de ministros está acaparando la agenda pública, ocultando los logros de gestión y desgastando «la palabra», el activo más valioso del espacio. En ese sentido, instó al mandatario a colocar el rumbo político del país por encima de los afectos o de cualquier vínculo de índole personal.
Los ejes centrales de la carta abierta
En su descargo, el exdirigente libertario planteó severos cuestionamientos a la conducción del Poder Ejecutivo:
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Propiedad del proyecto: Sostuvo que la gestión no le pertenece a una persona, a una familia ni a un círculo íntimo de confianza, sino a la enorme mayoría de los ciudadanos que votaron por el cambio.
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Fin de los privilegios: Remarcó que la sociedad civil no eligió únicamente un programa económico o números, sino la promesa expresa de terminar con los acomodos y con los funcionarios que se consideran por encima del resto.
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La misma vara para todos: Recordó que a él le tocó vivir la exclusión del espacio de manera unilateral, sin preaviso y a través de un tuit con «excusas ridículas», pero que supo callar para no dañar el proyecto general. Por lo tanto, exigió que esa misma firmeza se aplique ahora con Adorni, sin blindajes políticos ni excepciones por cercanía.
«El día que una relación personal pesa más que la coherence del proyecto, el proyecto empieza a morir por dentro, aunque la economía siga funcionando», enfatizó Marra en uno de los fragmentos más punzantes de su misiva.
Finalmente, apeló a la responsabilidad institucional del jefe de Estado para que tome la determinación correspondiente que proteja la palabra empeñada y le devuelva al Gobierno la «fuerza moral» necesaria para continuar con el rumbo anarcocapitalista.

