Bahía Blanca avanza en el diálogo institucional por el nuevo Código de Planeamiento Urbano

El Municipio consolida la actualización del ordenamiento territorial con la participación activa de colegios profesionales y desarrolladores para reemplazar la normativa vigente desde 1991

El Municipio de Bahía Blanca continúa consolidando a paso firme el proceso de actualización integral del Código de Ordenamiento Urbano Territorial (COUT), una herramienta estratégica, estructural y de carácter urgente que busca dejar atrás una normativa desactualizada que rige los destinos de la ciudad desde la década de 1990. El objetivo central de esta profunda revisión es planificar de manera ordenada, previsible y sostenible el crecimiento del tejido urbano local de cara a las próximas décadas, preparando a la ciudad para acompañar y potenciar las importantes inversiones industriales, portuarias y comerciales proyectadas para toda la región del sudoeste bonaerense.

El desarrollo y avance del anteproyecto se encuentra fundamentado en la construcción de consensos amplios y cuenta con la participación técnica directa de los principales actores vinculados al territorio. En este marco, el Ejecutivo local mantiene mesas de trabajo con el Colegio de Agrimensores, el Colegio de Arquitectos y el Colegio de Ingenieros de Bahía Blanca, sumado a un canal de diálogo permanente con la Cámara de Desarrolladores Urbanos. Los representantes de las distintas entidades destacaron de manera unánime el trabajo técnico realizado a conciencia y ponderaron la fuerte predisposición demostrada por la administración municipal, canalizada a través del Secretario de Planeamiento, el arquitecto José Zingoni, para sostener un intercambio constante de ideas, correcciones y aportes.

El nivel de apertura de la actual gestión despertó el reconocimiento expreso de los líderes de las entidades profesionales y empresariales de la ciudad, quienes valoraron la madurez del debate. Reinaldo Beain, Presidente del Colegio de Agrimensores de Bahía Blanca y de la Provincia de Buenos Aires, subrayó la importancia de esta etapa decisiva: «Estar tan cerca de la aprobación del Código es absolutamente saludable. Es una herramienta no solo necesaria, sino urgente. Rescato la participación activa que se nos dio a todos los actores vinculados al territorio durante todo este proceso», afirmó, dejando en claro la necesidad imperiosa de renovar el marco regulatorio.

En la misma línea de análisis, el Presidente del Colegio de Arquitectos de Bahía Blanca, Juan Boiardi, contextualizó el atraso normativo que padece el distrito frente a las dinámicas habitacionales contemporáneas. «Nos parece auspicioso contar con el anteproyecto. La ciudad sufrió transformaciones desde 1991 que el código actual no podía contemplar. Estamos en un trabajo en conjunto y en comunicación permanente con el equipo municipal para revisar y aportar a la propuesta final», detalló el referente de los arquitectos locales, reafirmando el compromiso de la matrícula con el diseño de la nueva ordenanza.

Por su parte, Ricardo Kloster, titular del Colegio de Ingenieros de Bahía Blanca, hizo hincapié en la etapa analítica que atraviesan los profesionales para enriquecer el documento final. «Destacamos el proceso de apertura y discusión. Entendemos como muy valioso el trabajo desarrollado y coincidimos en la necesidad de contar con un instrumento que ordene la ciudad y oriente su crecimiento. Actualmente nos encontramos en etapa de revisión junto a nuestros matriculados para aportar nuestra visión institucional», expresó, confirmando el minucioso trabajo interno que llevan adelante.

El sector privado, encargado de materializar las inversiones e impulsar el crecimiento edilicio, también sentó su postura. Alejandro Tedesco, Presidente de la Cámara de Desarrolladores Urbanos de Bahía Blanca, enfatizó la importancia de este hito para el futuro del distrito: “Desde la Cámara de Desarrolladores Urbanos de Bahía Blanca queremos expresar nuestro reconocimiento a la Municipalidad de Bahía Blanca por la decisión de impulsar la actualización del marco de ordenamiento urbano y territorial de nuestra ciudad, encarando un proceso necesario para acompañar su crecimiento, desarrollo y transformación”. Asimismo, agregó: “Valoramos especialmente la apertura al diálogo y la posibilidad concreta de participación que el Municipio ha brindado a nuestra Cámara y a los distintos actores vinculados al desarrollo urbano”.

En la actualidad, las mencionadas entidades profesionales y empresariales se encuentran abocadas a analizar en detalle y con rigor técnico los aspectos más complejos del anteproyecto estructural. Entre los puntos de debate se destacan las nuevas capacidades constructivas, las delimitaciones y usos del suelo, y la factibilidad real de los servicios de infraestructura básica, todo ello mediante instancias de consulta fluida que incluyen la participación directa de las máximas autoridades municipales. Con este proceso participativo, transparente y plural, el Municipio de Bahía Blanca reafirma su compromiso indeclinable de dotar a la ciudad de un marco normativo moderno, eficiente y consensuado que garantice de manera definitiva un desarrollo urbano ordenado, equitativo y sostenible para las futuras generaciones