Ángel Di María analizó la situación económica tras su regreso al país
El delantero de la Selección Argentina remarcó la diferencia entre la percepción internacional sobre el Gobierno y la realidad cotidiana en el mercado interno.
El campeón del mundo Ángel Di María expresó duras consideraciones respecto del panorama social y económico que atraviesa la Argentina tras concretar su retorno a Rosario Central. Lejos del contexto europeo en el que se desempeñaba deportivamente, el futbolista advirtió una marcada distancia entre las posturas oficiales del Gobierno nacional y la coyuntura que viven a diario las familias argentinas.
Durante sus recientes declaraciones, el atacante sintetizó el contraste entre la narrativa internacional y la vivencia en el territorio nacional con una frase contundente: «Afuera se decía una cosa de Milei, pero ahora que estoy en Argentina veo la crisis que hay desde adentro». Sus palabras reflejaron el impacto directo de la pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento del costo de vida en los barrios y la calle.
Las apreciaciones del «Fideo» se suman a advertencias que él mismo había formulado semanas atrás sobre las dificultades económicas cotidianas, cuando hizo foco en las tensiones para cubrir los gastos mensuales. En aquella oportunidad, el jugador reflexionó sobre los hábitos de consumo y la brecha salarial al señalar: «Estamos a fin de mes, y uno sabe que en la Argentina no llegás. Y vinieron, compraron y viajaron. Esto no es normal, es una locura».
Los dichos del ídolo popular encuentran sustento en los últimos datos estadísticos oficiales sobre las variables socioeconómicas. Según las mediciones de la canasta básica total, una familia tipo integrada por cuatro miembros requirió en junio $1.531.473 para no caer por debajo de la línea de la pobreza, registrando un incremento acumulado del 34,7% en doce meses frente a una suba del ingreso familiar de apenas el 25%.
El deterioro de la capacidad de compra se refleja de igual modo en el empleo y la pobreza. Los índices oficiales situaron la pobreza en un 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026, revirtiendo la tendencia previa. A su vez, la tasa de desocupación alcanzó el 7,9%, mientras que el empleo privado registrado acumula una pérdida neta de 329.667 puestos de trabajo desde el inicio de la actual gestión del Poder Ejecutivo.
De este modo, el regreso del futbolista a su club de origen lo posiciona como un observador directo de la brecha existente entre los indicadores macroeconómicos ponderados por la administración central y el escenario de restricción del consumo que enfrenta la población en el día a día.

