El CEO de Sancor Seguros celebró el llanto de Lionel Messi durante su despedida
Alejandro Simón valoró el impacto comercial del espectáculo de drones desplegado durante el homenaje al capitán argentino, desatando severos cuestionamientos por la utilización publicitaria de la emotividad popular.
Una intensa controversia pública y mediática se desató tras las declaraciones vertidas por Alejandro Simón, CEO del Grupo Sancor Seguros, respecto al espectáculo publicitario montado durante el homenaje de despedida al capitán de la Selección argentina, Lionel Messi. El titular de la compañía aseguradora expresó abiertamente su satisfacción por el resultado de la acción comercial desplegada en el estadio, la cual incluyó un despliegue lumínico de drones para promocionar de manera directa la marca empresarial.
En relación con el impacto publicitario alcanzado durante la emotiva jornada que conmovió a millones de espectadores dentro y fuera del país, el máximo ejecutivo de la firma fue contundente al manifestar: «Estamos muy contentos de haber sido el momento justo donde Messi lloró». La frase se produjo al hacer referencia al instante exacto en que las luces de los dispositivos formaron el isotipo comercial en el cielo, coincidiendo con las lágrimas de emoción del astro del fútbol mundial.
Las manifestaciones de Simón no tardaron en generar un contundente rechazo de gran parte del público y de los concurrentes al evento, quienes abuchearon la intervención publicitaria en pleno estadio. Diversos sectores cuestionaron la estrategia publicitaria al considerar que un instante de profunda carga emotiva y valor afectivo para la historia deportiva del país finalizó reducido a una simple maniobra de marketing orientada a la venta de pólizas de seguros.
El episodio puso en el centro del debate los límites de las acciones de patrocinio y comercialización en acontecimientos de alta trascendencia social e identidad popular. Mientras desde la conducción de la empresa aseguradora se festejó el nivel de visibilidad y repercusión comercial obtenido, la opinión pública criticó de forma severa la falta de sensibilidad institucional ante la figura del máximo ídolo del fútbol argentino.

