Piden que el Ministro de Gobierno rinda cuentas cada tres meses en la Legislatura bonaerense
La iniciativa fue presentada por el bloque de diputados del PRO y busca incorporar la obligación de informar sobre la gestión provincial en un esquema alternado entre ambas cámaras, emulando la dinámica del Jefe de Gabinete nacional.
El bloque de diputados provinciales del PRO en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires presentó un proyecto de ley con el objetivo de establecer como una obligación legal que el Ministro de Gobierno de la provincia concurra cada tres meses al recinto parlamentario para brindar un informe detallado de gestión. La propuesta busca replicar en el ámbito bonaerense el esquema institucional que lleva adelante de forma trimestral el Jefe de Gabinete de Ministros a nivel nacional ante el Congreso de la Nación.
La iniciativa, que lleva la firma de la diputada provincial Natalia Blanco, plantea la incorporación de un nuevo inciso al artículo 25 de la Ley de Ministerios de la Provincia de Buenos Aires (Ley N.º 15.477). De aprobarse la normativa, el funcionario que ocupe la titularidad de la cartera ministerial deberá presentarse con periodicidad trimestral y de manera alternada ante la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores, con el propósito de rendir cuentas sobre el estado general de la administración pública provincial y dar explicaciones sobre el panorama del gobierno.
Los ejes del informe y la dinámica de debate
De acuerdo con el texto ingresado, el informe de gestión deberá abarcar áreas estratégicas de la provincia. El funcionario estará obligado a dar cuenta de la situación política e institucional en los 135 municipios del territorio bonaerense, como así también del funcionamiento de las distintas carteras ministeriales; el estado de la ejecución presupuestaria y el grado de avance de los programas vigentes; el flujo de los fondos transferidos a las comunas; las acciones desarrolladas en materia electoral; y cualquier otra temática de interés requerida por los miembros del Poder Legislativo.
En relación con el formato operativo de la sesión, el proyecto precisa que el Ministro de Gobierno dispondrá de un tiempo máximo de 30 minutos para exponer su informe inicial ante el cuerpo de legisladores. Posteriormente, se abrirá un bloque de debate con una duración de 2 horas en el cual el funcionario deberá responder de forma oral o escrita las preguntas formuladas por las distintas bancadas políticas, réplica de la metodología utilizada en el Congreso Nacional.
Al argumentar los fundamentos del proyecto, los diputados de la bancada amarilla resaltaron la relevancia institucional del cargo en la estructura del Estado provincial: “El ministro de Gobierno es el principal articulador político del Poder Ejecutivo con los 135 municipios y con la Legislatura bonaerense, de él dependen áreas sensibles, los asuntos con los municipios, las cuestiones electorales, la intervención en la elaboración y el control de ejecución de la Ley de presupuesto, etc.”.
En esa misma línea, los legisladores bonaerenses remarcaron: “Los bonaerenses tienen derecho a saber en qué estado se encuentra la gestión y cómo se ejecutan los recursos públicos, y esta Legislatura tiene la obligación constitucional de controlar al Poder Ejecutivo. Esta iniciativa no entorpece la gestión, trata de mejorarla. El control fortalece la democracia”. Asimismo, desde el espacio conducido en la Cámara por Alejandro Rabinovich aclararon que la eventual concurrencia periódica de la jefatura de Gobierno no reemplazará ni limitará las facultades constitucionales de la Legislatura para solicitar pedidos de informes, interpelaciones o llamados a comparecer a otros ministros del Gabinete provincial.
Un recinto sin visitas de ministros desde hace casi 26 años
El proyecto de la bancada opositora se da en un contexto institucional particular para el parlamento provincial, que acumula casi 26 años sin recibir a un funcionario del Poder Ejecutivo para brindar explicaciones de gestión y someterse a las preguntas de los legisladores. El último antecedente de un miembro del Gabinete en el recinto se remonta a noviembre del año 2000, durante el gobierno de Carlos Ruckauf, cuando el entonces ministro de Seguridad, Ramón Verón, se presentó ante el Senado en el marco de una interpelación aprobada por la oposición tras una profunda crisis de inseguridad. En aquella jornada, Verón debió responder consultas vinculadas a la Masacre de Ramallo, el caso de Mariano Witis, la situación del sistema carcelario bonaerense y las denuncias por abusos policiales contra menores de edad.
Desde aquel episodio, las distintas gestiones provinciales evitaron que sus ministros atravesaran por instancias similares en el recinto. Pese a que existieron múltiples pedidos de interpelación presentados durante los mandatos de Daniel Scioli, María Eugenia Vidal y Axel Kicillof, ninguna de las iniciativas logró avanzar ni concretarse en el debate parlamentario.
Antecedentes en otras provincias argentinas
El planteo formulado por el bloque del PRO toma como referencia marcos normativos existentes en otras jurisdicciones del país. En Santiago del Estero, la Constitución provincial establece expresamente la facultad de la Legislatura para citar al recinto a ministros y secretarios del Ejecutivo para solicitar los informes que considere necesarios, tipificando el incumplimiento de la citación como causal de mal desempeño en las funciones.
Por su parte, la provincia del Neuquén contempla un esquema similar de control parlamentario directo en su Carta Magna. Durante los debates de reforma a la Ley de Ministerios en dicha provincia, se llegó a discutir la obligatoriedad de que el Jefe de Gabinete asistiera cada tres meses a la Legislatura para informar sobre la marcha de la gestión estatal, iniciativa inspirada en el modelo nacional pero que finalmente no prosperó.

