Milei volvió a negar la crisis y lanzó una provocación insólita: «Es mentira que nadie llega a fin de mes, el consumo explota»

Last Updated: 23 de octubre de 2026By Tags: , , , , , , , ,

Milei volvió a negar la crisis y lanzó una provocación insólita: «Es mentira que nadie llega a fin de mes, el consumo explota»

En una muestra más de la desconexión total con la dramática realidad que atraviesan millones de familias argentinas, el presidente Javier Milei volvió a recurrir a la provocación y al negacionismo económico para defender el feroz plan de ajuste y motosierra que lleva adelante su gestión. Al ser consultado sobre las graves dificultades que enfrenta la población para cubrir los gastos esenciales cotidianos, el mandatario libertario lanzó una tajante e insensible definición que causó indignación generalizada: “Es mentira que nadie llega a fin de mes. Sino ya hubiese gente muerta de hambre y el consumo explota”.

Las polémicas declaraciones presidenciales fueron realizadas en el marco de una exposición ante empresarios del sector energético en Neuquén, donde el jefe de Estado intentó construir un relato triunfalista desprovisto de cualquier correlato con la economía real. Sin el menor atisbo de empatía hacia los sectores populares, las clases medias empobrecidas o los jubilados golpeados por los aumentos en medicamentos y servicios públicos, Milei desestimó las críticas sobre la caída del poder adquisitivo tildándolas de «afirmaciones absurdas» y asegurando que las cifras de la macroeconomía reflejan una reactivación plena.

El discurso del Presidente colisiona de frente con la cruda cotidianidad que se vive en los comercios de barrio, en las barriadas de Bahía Blanca y en cada rincón del territorio nacional, donde el dinero de los sueldos se agota de forma prematura durante las primeras semanas del mes por la constante disparada del costo de vida.

Los datos oficiales del propio Gobierno que desmienten el relato oficial

Lejos de la versión fantasiosa expresada por el Poder Ejecutivo, las propias estadísticas oficiales publicadas por organismos del Estado desmienten de manera categórica las afirmaciones sobre una supuesta «explosión del consumo». Las encuestas de tendencias comerciales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ratifican que el consumo masivo acumula caídas históricas consecutivas tanto en las grandes cadenas de supermercados como en los autoservicios de cercanía y comercios minoristas.

A la pronunciada retracción de las ventas en góndola se le suma un cuadro de deterioro social alarmante:

  • Pobreza e indigencia: La pobreza consolidada alcanza a más del 32% de los argentinos, mientras la indigencia muestra un preocupante crecimiento en los conglomerados urbanos por la falta de recursos mínimos.

  • Filas del hambre: La demanda asistencial en comedores comunitarios, merenderos y ollas populares no ha parado de incrementarse exponencialmente, requiriendo un esfuerzo titánico de los gobiernos provinciales y municipales ante la parálisis del envío de insumos desde el Ministerio de Capital Humano nacional.

  • Canasta Básica Inalcanzable: La Canasta Básica Total (CBT) informada por el propio sistema estadístico oficial supera el millón y medio de pesos para que una familia tipo no caiga bajo la línea de pobreza, un monto que sobrepasa con holgura la media de los salarios y haberes previsionales del país.

Insolvencia, endeudamiento familiar y una realidad que se percibe en las calles

Mientras la Casa Rosada exige festejos por el superávit fiscal alcanzado a costa del recorte en partidas sensibles como las jubilaciones, las universidades y la obra pública, la ciudadanía recurre masivamente al endeudamiento para comprar alimentos de primera necesidad o pagar facturas de tarifas desreguladas. Diversos relevamientos del sector financiero confirman que una parte mayoritaria de los hogares destina cuotas crecientes de sus ingresos a cancelar saldos de tarjetas de crédito o préstamos informales, quedando atrapados en una rueda ininterrumpida de cesación de pagos.

Frente al panorama de desplome industrial, cierre de pymes y estancamiento de las ventas comerciales, el discurso libertario que niega la emergencia social agudiza las tensiones institucionales. Las declaraciones de Milei intentan invisibilizar un escenario de ajuste estructural que golpea a las familias trabajadoras, mientras el pueblo argentino lidia diariamente en las góndolas con la brecha insalvable entre los salarios reales y los precios de los productos indispensables.