Sabrina Rojas reveló que Flor Vigna y Luciano Castro dormían en su cama: «Mi casa de toda la vida»

Sabrina Rojas sorprendió al revelar una particular intimidad que compartió con Flor Vigna y Luciano Castro durante la relación que la cantante mantuvo con el actor, su expareja y padre de sus hijos. En una entrevista concedida al programa All Access, el ciclo de streaming de la plataforma DGO, la conductora recordó cómo era la dinámica familiar que habían establecido tras su separación matrimonial.

Según detalló la actriz, durante un período de cuatro años mantuvieron un acuerdo de convivencia y cuidado parental diseñado exclusivamente para evitar que sus hijos, Esperanza y Fausto, tuvieran que trasladarse constantemente de una vivienda a otra con sus pertenencias. Por este motivo, eran los adultos quienes rotaban y se organizaban para salir del hogar cuando les correspondía el turno de custodia, mientras los chicos permanecían de manera fija en su entorno cotidiano.

«Cuando nos separamos, durante cuatro años, los que nos íbamos de casa éramos nosotros. Los niños siempre quedaban. O sea, al que le tocaba con los niños, se quedaba en casa, para que los chicos no fueran y vinieran», explicó Rojas de manera detallada durante la conversación.

Dormir en la cama principal y una Navidad compartida

En ese contexto, la modelo reveló una situación que generó asombro e impacto entre sus compañeros de mesa: Luciano Castro concurría al domicilio familiar acompañado por su nueva pareja, Flor Vigna, y ambos pernoctaban en la habitación principal de la casa. «Él venía con Flor, por supuesto, y se quedaban a dormir en mi cama, en mi casa de toda la vida», contó.

Lejos de manifestar arrepentimiento por aquella logística doméstica, Sabrina valoró de manera positiva la modalidad elegida al destacar que les permitió poner por encima de todo la estabilidad y el bienestar emocional de los chicos. «Era una cosa muy moderna y muy espectacular», afirmó con soltura al rememorar la forma en que lograron reestructurar el esquema familiar tras la ruptura.

En esa misma línea, la conductora trajo a la memoria el recuerdo de una festividad de Navidad en la que todos terminaron conviviendo bajo el mismo techo para compartir la celebración. «Una Navidad fui, me quedé a dormir ahí. Flor durmió en un cuarto con Luciano y yo en el otro con mis hijos. Había rebuena onda», relató respecto de la armonía con la que manejaban la rutina en aquel momento.

La evolución del vínculo con Flor Vigna y el rechazo a los celos

Durante el transcurso de la entrevista, Rojas también hizo un repaso de la relación personal que fue construyendo con Vigna desde el inicio de su noviazgo con Castro. Según precisó, en los primeros tiempos mantuvieron un trato fluido y cercano, compartiendo meriendas, encuentros informales y momentos familiares en los que la presencia de la cantante se daba de forma armónica e integrada con los niños.

«Yo cuando me dijo que estaba con Flor, me dije: ‘¡Guau, qué potra, me encanta!'», rememoró al referirse a la reacción positiva que tuvo al enterarse del comienzo de esa historia de amor.

No obstante, admitió que con el correr de los meses surgieron pequeños contrapuntos que alteraron de forma paulatina la fluidez del trato entre ambas. «Al principio había re buena relación, y después pasaron unas cositas que terminamos como media-media. Después tuvimos una charla larga, y ahora todo bien», aclaró respecto de cómo lograron canalizar las diferencias para alcanzar un punto de madurez y entendimiento.

Para finalizar, la actriz descartó de plano haber sentido celos o inseguridades en relación con el romance de su exesposo con la joven artista. «No, ¿cómo me daría celos si yo con mi exmarido me separé porque no me gustaba más?», concluyó de forma categórica, dejando en claro su postura de vuelta de página sobre su historia con el actor.