Pamela Anderson volvió al maquillaje dramático y dejó un claro mensaje: «Nunca quiero encasillarme»

La actriz y modelo Pamela Anderson volvió a captar la atención del mundo de la moda y la belleza al redefinir su imagen pública durante su más reciente aparición en el desfile Vogue World: Milano. Tras haberse convertido en un referente internacional del movimiento no-makeup por lucir su rostro completamente al natural en las principales alfombras rojas de los últimos años, la celebridad sorprendió a los presentes con un dramático delineado negro de ojos y dejó en claro que no piensa limitarse a una sola estética.

En una entrevista concedida a la publicación especializada Who What Wear, la artista habló sobre este viraje estilístico y fue contundente respecto a la libertad con la que gestiona su imagen: “Nunca quiero encasillarme”. Según detalló durante el reportaje, la etapa en la que decidió desprenderse por completo del cosmético respondió a una necesidad personal de reconexión interior, lo cual no implicaba una renuncia definitiva al arte del maquillaje.

Las razones detrás de su etapa al natural y la influencia familiar

Al reflexionar sobre el período en el que prefirió mostrarse sin retoques ni artificios en los eventos de mayor exposición, Anderson repasó los motivos emocionales que la llevaron a tomar esa decisión: “En ese momento de mi vida, realmente quería simplificar las cosas y volver a conocer quién soy”, explicó. En esa misma línea, reconoció que en su labor profesional diaria —tanto en producciones cinematográficas como en obras de teatro— el uso de cosméticos continúa siendo habitual, aunque ratificó que el cuidado integral de la piel constituye el pilar fundamental de su rutina.

La actriz recordó además la enseñanza que le transmitió su madre desde muy joven en relación con los excesos del maquillaje tradicional. Según rememoró, su madre solía resaltar rasgos puntuales como los ojos, las cejas o los labios sin recurrir al uso de bases cubrientes: “Recuerdo que me decía que la base y los polvos simplemente se meten en las arrugas”, compartió al explicar el origen de su visión sobre la belleza.

Inspiración, colaboración con Pat McGrath y una nueva filosofía

Respecto a su impactante look en la pasarela de Milán, la modelo explicó que la elección de un delineado tan pronunciado respondió a un sentido de armonía con el vestuario seleccionado para la ocasión: “Realmente sentí que combinaba con el atuendo”, argumentó. Para lograr ese efecto de ojos estilo Cleopatra, la celebridad trabajó en colaboración con la célebre maquilladora británica Pat McGrath, tomando como referencia conceptual a figuras del mundo de la moda como Michèle Lamy y Carine Roitfeld.

Este retorno puntual a los cosméticos dramáticos se enmarca en una fase de su vida marcada por la experimentación constante y la autonomía frente a los mandatos estéticos de la industria. Anderson definió su momento actual bajo la premisa de esperar lo inesperado y mantener una postura independiente ante las modas pasajeras: “Me siento muy empoderada en este momento de mi vida y, para mí, eso significa no seguir las tendencias”, aseveró. De este modo, alternando entre el rostro al natural, los labios hidratados y las miradas intensas, la artista demuestra que no tiene intención de encasillarse en una sola versión de sí misma.