La industria manufacturera registró un leve repunte mensual pero continúa en severa caída frente a 2025
El sector industrial volvió a evidenciar la profunda fragilidad que atraviesa el aparato productivo nacional. De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad manufacturera registró durante septiembre una leve mejora mensual del 0,7% en comparación con agosto, un guarismo completamente insuficiente para revertir el retroceso estructural que sufre en el plano interanual, donde anotó una contracción del 1,8% en relación con el mismo mes de 2025.
El informe técnico del organismo estadístico dejó en claro que las señales negativas superan ampliamente a las escasas variaciones de alivio. En ese sentido, la serie tendencia-ciclo —indicador que permite aislar los factores estacionales para medir la marcha real de la economía— arrojó una nueva caída del 0,4% respecto del mes previo. Asimismo, la acumulación de los primeros nueve meses de 2026 confirmó un escenario sumamente sombrío: entre enero y septiembre la producción industrial acumuló un desplome del 2,6% en comparación con el mismo período del año anterior, marcando una clara dinámica recesiva al registrar el tercer trimestre un desempeño inferior al segundo.
Casi dos tercios de los rubros fabriles mostraron derrumbes interanuales
Al profundizar el desglose del relevamiento oficial, se observa que diez de las 16 divisiones industriales analizadas por el Indec registraron mermas severas en su volumen de producción frente a septiembre del año pasado. La contracción más drástica de la nómina correspondió al sector de maquinaria y equipo, que sufrió un desplome del 26,8%. Le siguieron la fabricación de otros equipos, aparatos e instrumentos con un retroceso del 22%, y la producción de tabaco con un descenso del 6,5%.
La lista de los rubros fabriles fuertemente golpeados por la caída del consumo y la actividad se completó con la industria de prendas de vestir, cuero y calzado (-5,3%); muebles y colchones (-4,9%); fabricación de productos de metal (-4%); y la rama de vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-3,5%). De igual manera, mostraron signos rojos las industrias metálicas básicas (-1,1%), la refinación del petróleo (-0,8%) y el sector determinante de alimentos y bebidas (-0,1%).
Por el contrario, solo seis ramas industriales lograron leves mejoras interanuales que no alcanzaron a contrapesar la masa del indicador general. El rubro de otro equipo de transporte encabezó los avances con un 11%, seguido por madera, papel, edición e impresión (6,4%), y productos minerales no metálicos (5,1%). En menor medida acompañaron sustancias y productos químicos (3,9%), productos textiles (2%) y productos de caucho y plástico (1,7%).
Anuncios paliativos para intentar mitigar la crisis del sector
Frente a esta parálisis fabril y la escalada de cierres de pequeñas y medianas empresas, el ministro de Economía, Luis Caputo, encabezó un anuncio de cuatro medidas financieras durante la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA) realizada en el Golden Center de CABA.
Entre los paliativos comunicados se encuentra la suspensión de embargos ejecutorios por parte de la ARCA para Pymes hasta mayo de 2027, sumado a la extensión hasta el 31 de octubre del plazo para ingresar deudas a un plan de regularización de hasta 18 cuotas. A su vez, se habilitará progresivamente a las firmas el uso de saldos a favor de IVA por exportaciones para cancelar compromisos aduaneros, mientras que el Banco Nación dispondrá de una línea de financiamiento para el sector automotriz a tasa fija cercana al 20%.
El abandono de la producción nacional frente al compromiso de la Provincia y el Municipio
Los números del Indec grafican de manera irrefutable el colapso productivo provocado por el programa económico del presidente Javier Milei. Un modelo que destruye la industria manufacturera, asfixia las cadenas de valor, ahoga a las pymes y promueve el desempleo mediante la recesión del mercado interno.
Esta parálisis contrasta rotundamente con el compromiso que sostienen cotidianamente el gobernador Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires y el intendente Federico Susbielles en Bahía Blanca. Mientras el Ejecutivo nacional abandona la producción local a su suerte, la gestión provincial y el municipio bahiense impulsan activamente el desarrollo de parques industriales, herramientas de crédito productivo, incentivos al empleo calificado y la defensa irrestricta de las Pymes locales, consolidando un Estado presente que resguarda el trabajo bonaerense frente a la motosierra y la recesión nacional.

