Bianco le exige a Santilli reunión urgente por fondos y obras paralizadas
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, envió una carta formal al flamante titular de la cartera de Interior, Diego Santilli, para reclamar el retorno de los fondos que Nación retuvo a la Provincia y la reactivación de cerca de 1.000 obras públicas frenadas, en un nuevo capítulo de la tensión entre La Plata y la Casa Rosada.
La escalada de tensión entre el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, liderado por Axel Kicillof, y la Administración Nacional sumó un nuevo capítulo de institucionalidad y confrontación. A pocos días de asumir su cargo como Ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli recibió un pedido formal de reunión por parte de su par bonaerense, Carlos Bianco, con el objetivo de destrabar una compleja situación financiera y de infraestructura que afecta al territorio provincial.
El reclamo central de la provincia se concentra en dos puntos: la restitución de los recursos que la administración nacional ha retenido a Buenos Aires y la reactivación de un millar de obras públicas que se encuentran paralizadas desde el inicio del actual período de gobierno. Según trascendió de fuentes bonaerenses, los fondos adeudados, que la provincia considera esenciales para su funcionamiento y para el cumplimiento de proyectos sociales, ascienden a una cifra multimillonaria.
El planteo formal y la urgencia bonaerense
A través de sus redes sociales, el ministro de Gobierno Carlos Bianco hizo pública la misiva enviada al despacho de Santilli. En el texto, el funcionario provincial remarcó que los asuntos a tratar en el encuentro son «centrales para el desarrollo y el bienestar de las y los bonaerenses». Este tono subraya la urgencia y la importancia que el gobierno de La Plata asigna a la resolución del conflicto de recursos y a la continuidad de los proyectos de infraestructura suspendidos.
El pedido de reunión se inscribe en un contexto de fricción constante. Desde La Plata, han asegurado en diversas ocasiones que la Provincia de Buenos Aires ha sido una de las jurisdicciones más damnificadas por la política de recortes de transferencias y la suspensión abrupta de la obra pública a nivel nacional, una decisión que ha impactado en proyectos esenciales como rutas, infraestructura hídrica, escuelas y hospitales. Se estima que las obras frenadas rondan las 1.000 y que la deuda total de la Nación con la Provincia por distintos conceptos de coparticipación y programas específicos (como el ex Fondo de Fortalecimiento Fiscal) asciende a más de 12 billones de pesos, según números presentados por el propio Kicillof en conferencias recientes.
La postura de Santilli: entre la negociación y el distanciamiento
Hasta el momento de la publicación de esta nota, el nuevo Ministro del Interior no había emitido una respuesta formal al requerimiento de Bianco. Sin embargo, el funcionario nacional ha dejado en claro, en declaraciones mediáticas previas a su asunción, su postura de distanciamiento político con el gobernador Axel Kicillof, que anticipa un panorama de negociación ríspida.
Santilli, cuya misión principal en el Ministerio del Interior es forjar consensos con los gobernadores para avanzar en el Presupuesto 2026 y las reformas estructurales impulsadas por el Presidente, ha cuestionado duramente al mandatario bonaerense. En una entrevista televisiva, Santilli criticó la falta de adhesión de Kicillof a políticas clave del gobierno central, como el Pacto de Mayo, su postura sobre el aumento de impuestos provinciales y la falta de acompañamiento a iniciativas en materia de seguridad, como las leyes de reiterancia.
“No adhirió al Pacto de Mayo. Terminó la elección, subió impuestos, no los bajó. No adhirió a las leyes de reiterancia y antimafia, es la puerta giratoria. ¿Va a votar el Código Penal para que haya tolerancia cero con los delincuentes? ¿Va a estar con Argentina o con su micromundo ideológico?”, fue el duro cuestionamiento público de Santilli, dejando entrever que el diálogo podría estar condicionado a la alineación política de la Provincia.
A pesar de esta tensión, la agenda del flamante titular del Interior ha estado marcada por un intenso ritmo de reuniones con gobernadores considerados «aliados» o «dialoguistas», buscando tejer acuerdos que le permitan al Ejecutivo Nacional lograr sus objetivos legislativos.
La Plata insiste: destrabar la obra pública es la prioridad
Desde el gobierno bonaerense, insisten en que la cuestión de los fondos y las obras no es una disputa ideológica, sino un reclamo de justicia distributiva y la necesidad de dar continuidad a proyectos que impactan directamente en la vida de los bonaerenses y en la generación de empleo local. La provincia argumenta que la parálisis de obras no solo afecta a los ciudadanos, sino que también genera un perjuicio económico a las empresas constructoras y a los miles de trabajadores que quedaron sin empleo.
La prioridad de la gestión de Kicillof es clara: lograr que la Nación destrabe los fondos para retomar los proyectos pendientes, muchos de los cuales se encuentran con un alto porcentaje de avance. La formalización del pedido de reunión por parte de Bianco se entiende como el inicio de una gestión directa con el nuevo interlocutor del Ejecutivo Nacional, en un intento por superar el esquema de confrontación y buscar, al menos en el ámbito técnico-administrativo, una solución a la deuda que mantiene congelada la inversión pública bonaerense.
En este complejo escenario político y económico, la respuesta de Diego Santilli al ministro Bianco será una de las primeras señales claras sobre la estrategia de diálogo (o confrontación) que la nueva cartera del Interior adoptará con la Provincia de Buenos Aires, el distrito más grande y con la mayor población del país.
