Extorsión desde la cárcel: Dos internos de Dolores estafaron a un bahiense por un millón de pesos
La justicia ordenó la detención de Cecilio y Alexis Rasch, tío y sobrino, quienes cumplen condena por homicidio en la Unidad Penal N.º 6. Los implicados simularon ser efectivos policiales para exigir dinero a la víctima tras un intercambio de fotografías en una aplicación de citas.
En el marco de una compleja investigación liderada por la UFIJ N.º 20, a cargo del fiscal Rodolfo De Lucia, el Juzgado de Garantías N.º 4 hizo efectiva la detención de dos internos alojados en la Unidad Penal N.º 6 de Dolores. Se trata de Cecilio y Alexis Rasch, quienes fueron identificados como los autores de una extorsión económica que damnificó a un ciudadano de Bahía Blanca por una suma cercana al millón de pesos.
El hecho delictivo comenzó a gestarse a finales de noviembre de 2025. Según consta en el expediente judicial, la víctima se había contactado inicialmente con una mujer a través de la plataforma de citas denominada “Kismia”. Tras ganar la confianza del hombre, la conversación se trasladó a la aplicación WhatsApp, donde se produjo un intercambio de fotografías con contenido sexual.
Días después, entre el 26 y el 27 de noviembre, el damnificado comenzó a recibir llamadas de personas que se identificaron como funcionarios policiales. Bajo una fuerte presión psicológica e intimidación, los supuestos efectivos le informaron que la mujer con la que había interactuado era menor de edad y que sus padres habían radicado una denuncia formal por abuso. Para “frenar” la investigación y evitar consecuencias legales, los extorsionadores le exigieron el envío inmediato de dinero.
Investigación y antecedentes de los implicados
La denuncia de la víctima permitió iniciar una serie de tareas investigativas que incluyeron el análisis exhaustivo de los registros de contactos telefónicos y el rastreo de las transacciones bancarias realizadas. Los resultados de estas diligencias fueron concluyentes: las comunicaciones y el cobro del dinero conducían directamente a la celda ocupada por los Rasch en el penal de Dolores.
Lo llamativo del caso es que ambos sujetos ya se encontraban cumpliendo penas por delitos de extrema gravedad. Cecilio Rasch purga una condena de diez años y ocho meses de prisión, mientras que su sobrino, Alexis, cumple una sentencia de doce años. En ambos casos, las condenas fueron dictadas por el delito de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego.
A raíz de este nuevo proceso judicial, los internos enfrentarán cargos adicionales por extorsión, mientras se investiga si contaron con apoyo externo para el retiro o la triangulación de los fondos obtenidos mediante el engaño. La causa pone nuevamente de manifiesto la problemática de los delitos tecnológicos y las estafas cometidas desde el interior de los establecimientos penitenciarios.

