La Justicia levantó el secreto fiscal y bancario de Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito

El juez federal Ariel Lijo dispuso la apertura de la información patrimonial del funcionario y su esposa a pedido del fiscal Gerardo Pollicita. La investigación busca determinar el origen de los fondos utilizados en recientes operaciones inmobiliarias y vuelos privados.

El juez federal Ariel Lijo resolvió levantar el secreto bancario, financiero y fiscal del actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de su esposa, Bettina Angeletti. La medida se enmarca dentro de la causa que investiga al funcionario por presunto enriquecimiento ilícito y responde a una solicitud formal presentada por el fiscal Gerardo Pollicita, quien busca esclarecer una serie de movimientos patrimoniales que han generado dudas tanto en el ámbito judicial como en la opinión pública.

El fallo judicial habilita el acceso a toda la información bancaria y financiera de Adorni y su círculo íntimo desde el 1° de enero de 2022 en adelante. Esta apertura no solo abarca las cuentas personales del matrimonio, sino que también alcanza a la consultora AS Innovación Profesional, una firma que figura como propiedad del funcionario y de Angeletti.

Según los argumentos esgrimidos por el fiscal Pollicita, el objetivo central de esta solicitud es poder trazar y verificar el origen del dinero implicado en las transacciones bajo la lupa. Una vez obtenida la información, se procederá a realizar un cruce de datos y una comparación exhaustiva con los números declarados oficialmente en las presentaciones patrimoniales del funcionario. Además, el levantamiento del secreto fiscal se hizo extensivo hacia las mujeres que intervinieron en calidad de prestamistas en las operaciones del jefe de Gabinete.

El foco de la investigación judicial y mediática se concentra en una serie de adquisiciones y gastos recientes. Entre ellos, destacan la compra de inmuebles ubicados en el barrio porteño de Caballito y en un exclusivo barrio cerrado en la zona de Exaltación de la Cruz. A esto se le suman los cuestionamientos por traslados hacia Punta del Este en aeronaves privadas y el presunto uso de la flota oficial por parte de la esposa de Adorni.

En el marco de esta misma causa, el testimonio de la escribana del funcionario, Adriana Nechevenko, aportó nuevos elementos al expediente antes de su presentación formal en los tribunales de Comodoro Py. Uno de los puntos más llamativos de su declaración fue el reconocimiento de que existieron visitas a la Casa Rosada para concretar trámites vinculados a las transacciones de Adorni. De acuerdo con los registros, se contabilizaron siete ingresos a la sede de gobierno entre los años 2024 y 2025 para estos fines.

Consultada sobre el origen de los fondos utilizados para estas operaciones, Nechevenko admitió que no realizó averiguaciones al respecto, amparándose en una relación de confianza forjada a lo largo de 25 años, época en la que ambos compartían el ámbito laboral en el sector privado. «Para mí es Manu», graficó la profesional para justificar su accionar.

La escribana también reveló que fue ella quien ofició de nexo para contactar a las prestamistas que financiaron parte de las compras. Un detalle particular de la operatoria señala que, al ser Adorni hijo de una de las mujeres que otorgaron los préstamos, se facilitó el acuerdo por el vínculo de conocimiento previo.

Finalmente, sobre el perfil patrimonial del jefe de Gabinete, Nechevenko detalló que la mudanza desde el barrio de Caballito respondió a cuestiones estrictamente personales. Sin embargo, no pasó desapercibido su comentario respecto al repentino movimiento financiero del funcionario: la escribana reconoció que en los quince años previos a su desembarco en el gobierno, Adorni no había registrado ninguna operación inmobiliaria de este tipo, y que todas las transacciones bajo investigación «se dieron todas juntas» de manera reciente.