Nahir Galarza salió de la cárcel en un operativo secreto por razones humanitarias
La joven condenada a prisión perpetua fue trasladada desde Paraná hasta Gualeguaychú para visitar a su abuela materna, quien padece una enfermedad terminal. El procedimiento contó con un fuerte dispositivo de seguridad para evitar filtraciones y garantizar el control total del traslado.
Bajo un estricto hermetismo y un diseño táctico específico, Nahir Galarza volvió a salir de la Unidad Penal N.º 6 de Paraná. No se trató de un beneficio judicial vinculado a su condena por el crimen de Fernando Pastorizzo, sino de una autorización excepcional encuadrada en el artículo 166 de la Ley 24.660, que contempla salidas transitorias ante situaciones de gravedad extrema de familiares directos.
El motivo del traslado fue el delicado estado de salud de su abuela materna, quien atraviesa una enfermedad oncológica en etapa terminal. Ante la solicitud de la defensa y el posterior oficio judicial, el Servicio Penitenciario de Entre Ríos diagramó un operativo cerrojo para evitar disturbios y mantener la discreción que el caso amerita dada su alta exposición mediática.
Un operativo bajo vigilancia constante
El procedimiento incluyó un equipo de custodia compuesto por agentes penitenciarios, un chofer y una oficial a cargo, quienes escoltaron a Galarza durante todo el trayecto entre Paraná y Gualeguaychú. Al llegar al domicilio, el personal de seguridad realizó una inspección previa de la vivienda para asegurar el perímetro antes del ingreso de la interna.
“Al ser un caso mediático, tratamos de manejarlo con la mayor discreción posible para evitar cualquier tipo de disturbio”, explicó el inspector general Alejandro Mondragón. Según detallaron fuentes oficiales, la visita tuvo una duración aproximada de una hora, tiempo durante el cual Galarza permaneció custodiada y sin contacto con terceros ajenos al núcleo familiar directo. Una vez finalizado el encuentro, fue reintegrada de inmediato a su celda en la capital entrerriana sin que se registraran incidentes.
Perfil bajo y conducta en el penal
Desde el entorno penitenciario señalaron que la conducta de la joven ha experimentado cambios positivos en el último tiempo. Galarza, quien cumple la pena máxima desde hace casi una década, ha bajado su perfil público y actualmente participa de diversos talleres y cursos educativos dentro de la unidad de mujeres.
Cabe recordar que Nahir Galarza fue condenada a prisión perpetua en julio de 2018 por el asesinato de Fernando Pastorizzo, ocurrido el 29 de diciembre de 2017 en Gualeguaychú. Aunque la joven intentó sostener que los disparos efectuados con el arma reglamentaria de su padre fueron accidentales, la Justicia descartó esa versión y dejó firme la sentencia al año siguiente. Este reciente traslado humanitario vuelve a poner el foco sobre una de las causas judiciales más impactantes de la historia criminal argentina reciente.

