Patrulla Rural esclareció hechos de abigeato tras un allanamiento en Bahía San Blas

El operativo, liderado por el Comisario Inspector Gustavo Cheppi, permitió el secuestro de cortes cárnicos, elementos de faena y municiones. La investigación se originó a partir de una serie de denuncias por robo de ganado ovino realizadas durante el primer bimestre del año.

En el marco de una investigación por delitos contra la propiedad rural, personal del Comando de Patrulla Rural (CPR) llevó a cabo hoy una exitosa orden de allanamiento y registro domiciliario en la localidad balnearia de Bahía San Blas. El procedimiento se dio en respuesta a una serie de hechos de abigeato denunciados por la damnificada, Sara Brown, durante los meses de enero y febrero del corriente año.

La diligencia judicial fue coordinada y supervisada por el Comisario Inspector Gustavo Cheppi. Para garantizar la efectividad del despliegue, el CPR trabajó de manera conjunta con efectivos provenientes de Carmen de Patagones y del Destacamento de Juan A. Pradere, conformando una fuerza operativa que permitió asegurar el perímetro y realizar la requisa de forma exhaustiva.

Resultados del operativo y elementos secuestrados

Tras la inspección detallada del domicilio objetivo, las autoridades policiales confirmaron que el resultado fue «positivo», logrando hallar evidencia clave que vincula el lugar con los ilícitos denunciados. Durante el allanamiento, los efectivos procedieron al secuestro de aproximadamente 15 kilogramos de cortes cárnicos de procedencia ovina.

Además de la carne, se incautaron diversas herramientas utilizadas habitualmente para el procesamiento clandestino de animales, tales como elementos de faena y una balanza de precisión. Asimismo, el parte oficial detalló el hallazgo de municiones de diferentes calibres, lo que agrava la situación legal de los involucrados en la investigación.

Este golpe al abigeato en la zona sur de la provincia representa un avance significativo en la prevención de delitos rurales, un área que demanda una vigilancia constante debido a la extensión territorial y la vulnerabilidad de los establecimientos ganaderos ante el robo de hacienda para su posterior comercialización ilegal.