La policía brasileña utiliza búfalos de agua para patrullar en una isla con terrenos pantanosos
En la Isla de Marajó, ubicada en el estado de Pará, al norte de Brasil, los agentes policiales han encontrado una solución singular para patrullar las zonas más inaccesibles: el uso de búfalos de agua. Esta práctica, que se ha vuelto una característica del lugar, permite a las fuerzas del orden mantener la seguridad en áreas inundadas y pantanosas donde otros vehículos y hasta caballos tienen dificultades para transitar.
La geografía tropical de la isla, marcada por la presencia de extensos pantanos y ríos, ha llevado a las autoridades a entrenar y utilizar a estos animales, conocidos por su gran habilidad para cruzar terrenos acuáticos. La policía local ha implementado una granja exclusiva para la crianza y el cuidado de los búfalos, asegurando su bienestar y desmitificando las acusaciones de maltrato o explotación animal que habían surgido.
Más allá de su función policial, los búfalos de agua son un pilar fundamental en la cultura y economía de la región. Son utilizados en la agricultura, el transporte y se han convertido en una atracción turística en la isla. Esta relación entre los animales y la comunidad local refleja una armonía y una resiliencia únicas ante las particularidades del entorno natural.
Las autoridades locales han señalado que estos animales suelen mostrar una gran afinidad colaborativa con las personas una vez que reciben la domesticación adecuada, una situación que, aunque poco común para el patrullaje policial, se ha visto en otras partes del mundo.

