Siete de cada diez argentinos expresan insatisfacción con la marcha del país

A poco más de un año para el desarrollo de las próximas elecciones presidenciales de 2027, en las cuales el mandatario Javier Milei aspirará a renovar su mandato en el Ejecutivo nacional, una nueva investigación de opinión pública encendió luces de alarma en la administración central. Los datos corresponden a la última edición de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) realizada por la Universidad de San Andrés (UdeSA), bajo la dirección del politólogo e investigador del CONICET Diego Reynoso. De acuerdo con las conclusiones del relevamiento, el 70% de la población consultada manifestó no sentirse satisfecha con el rumbo general que atraviesa el país.

En declaraciones brindadas a la emisora Splendid AM 990, el responsable del estudio detalló las distintas aristas que componen la mirada social sobre la gestión nacional. Reynoso precisó que solo 3 de cada 10 personas encuestadas expresan conformidad con el estado general de las cosas, al tiempo que la aprobación específica del Gobierno nacional se ubica en un 35%. El especialista remarcó que esta evaluación positiva se ha mantenido estable a lo largo de los últimos cuatro meses, marcando un claro contraste con la tendencia observada entre octubre de 2025 y abril de 2026, período en el cual el oficialismo cedía aproximadamente un punto porcentual de respaldo por mes. En ese sentido, consideró que lograr frenar el declive y amesetar los niveles de apoyo representa una señal favorable para la casa de gobierno en la coyuntura actual.

Asimismo, el informe de la Universidad de San Andrés puso de manifiesto un cambio profundo en la jerarquía de los problemas que impactan en la ciudadanía. Según explicó Reynoso, la inflación —que constituyó la principal demanda y preocupación de la sociedad durante los dos primeros años de la gestión libertaria— cedió terreno de manera significativa. El investigador asoció este fenómeno al impacto de las elecciones legislativas del año pasado, momento a partir del cual el esquema oficial logró atender y contener la aceleración de precios, reduciendo la urgencia social en torno a dicho indicador.

No obstante, la disminución de la inquietud por la suba de precios dio paso al surgimiento de dos nuevos condicionantes macroeconómicos en el centro de las demandas sociales: la pérdida del poder adquisitivo salarial y el riesgo sobre el empleo. Reynoso advirtió sobre la consolidación de esta agenda renovada de reclamos, señalando que la creciente preocupación responde a salarios que resultan insuficientes para afrontar los gastos cotidianos y al temor persistente a perder el puesto de trabajo o quedar en situación de desempleo. Ante este panorama, el docente universitario planteó el interrogante de si la administración nacional logrará desplegar respuestas efectivas para este nuevo escenario con la misma eficacia mostrada previamente frente al fenómeno inflacionario.

Por último, el estudio de la UdeSA analizó el posicionamiento de las principales figuras políticas con miras a los comicios presidenciales de 2027. En el plano opositor, el gobernador bonaerense Axel Kicillof se perfila como el dirigente con mayor nivel de preferencia entre las opciones de recambio, favorecido en parte por la inhabilitación legal que deja fuera de la contienda electoral a la expresidenta Cristina Kirchner. Sin embargo, Reynoso señaló que Kicillof enfrenta el reto de consolidar la totalidad de los apoyos dentro de un espacio opositor caracterizado por una marcada fragmentación de alternativas. En lo que respecta al universo oficialista, el presidente Javier Milei y la ministra Patricia Bullrich se mantienen como las dos referencias con mayor respaldo y simpatía dentro del electorado afín al Gobierno.