Tragedia Nacional: Familiares de Víctimas de Fentanilo Contaminado Convocan a Acto Masivo por Justicia
A meses de revelarse la peor crisis sanitaria del país, la convocatoria en Rosario busca visibilizar y unificar el reclamo ante la alarmante cifra de más de un centenar de muertos por el uso de un anestésico adulterado con bacterias.
A medida que la investigación avanza y el número de víctimas fatales se acerca o supera el centenar en todo el país, los familiares de los pacientes fallecidos por la aplicación del fentanilo contaminado con bacterias multirresistentes han decidido intensificar su lucha por justicia. Con un dolor que trasciende las provincias, han convocado a un acto nacional en la ciudad de Rosario para este sábado, en un intento por mantener viva la memoria de sus seres queridos y exigir celeridad y responsabilidades en la causa judicial.
El caso, que se destapó inicialmente con focos de contagio en unidades de terapia intensiva de hospitales de La Plata y Rosario, se ha convertido en una de las tragedias sanitarias más graves de la historia argentina. La contaminación, detectada en lotes del analgésico de uso clínico, se relacionó con la presencia de bacterias como Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii, gérmenes que se presume ingresaron al producto durante un proceso de elaboración con severas fallas de control de calidad.
Un Grito de Justicia Federal
La causa que investiga la masacre sanitaria tramita en el Juzgado Federal de La Plata, a cargo del juez Ernesto Kreplak, quien ha procesado a directivos y responsables técnicos de las firmas HLB Pharma Group S.A. y Laboratorios Ramallo S.A., las empresas señaladas en la cadena de producción y distribución del fármaco adulterado. La cifra de víctimas confirmadas o bajo investigación ha escalado dramáticamente, superando los cien decesos asociados al medicamento, que se distribuyó en ampollas contaminadas a lo largo de once provincias.
«Esto es un asesinato en masa. Todos los que debieron haber hecho las pericias, controles y la clausura llegaron a destiempo. Tenemos más de 100 muertos y el número va a crecer», expresó Daniel Oviedo, padre de una de las víctimas, reflejando el sentir general de las familias.
La convocatoria en Rosario, una de las ciudades con mayor número de fallecidos reportados junto a La Plata y Córdoba, no solo busca honrar la memoria de quienes murieron, sino también presionar a los poderes Judicial y Político para que no permitan el encubrimiento de responsabilidades. Los familiares insisten en que las fallas no son solo de la empresa productora, sino también de los organismos de control, como la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), cuya demora en la prohibición total de los lotes afectados permitió que el medicamento continuara en circulación.
Cronología de una Tragedia Evitable
El fentanilo contaminado fue utilizado en pacientes críticos o en cirugías programadas entre finales de 2024 y principios de 2025. Los familiares, inicialmente informados de «neumonías intrahospitalarias» o «paros cardiorrespiratorios» sin explicación clara, comenzaron a conectar los puntos tras las primeras alertas.
Según las investigaciones, se distribuyeron miles de ampollas antes de que se ordenara la inhibición de la actividad productiva del laboratorio y el retiro de todos los lotes de fentanilo HLB del mercado, una medida que tardó meses en completarse. La falta de trazabilidad y la burocracia en el sistema sanitario dificultaron la identificación inmediata de los afectados y la retirada de la totalidad del veneno.
El caso expuso, además, un complejo entramado societario de las firmas investigadas, que incluía actividades no relacionadas entre sí, generando sospechas de maniobras para evadir responsabilidades. En este contexto, la Municipalidad de Rosario ha sido aceptada como querellante en la causa, sumándose al reclamo de justicia.
El acto nacional representa un punto de inflexión, un llamado a la conciencia social y una advertencia sobre las consecuencias letales de la falta de control en la industria farmacéutica. La consigna es clara: que la Justicia actúe con la misma celeridad con la que el fármaco adulterado segó vidas inocentes a lo largo del país. Las familias, unidas en el dolor, prometen no cesar en su reclamo hasta que todos los responsables directos e indirectos rindan cuentas.

