Crisis en la industria textil: cerró Mauro Sergio y denuncian la pérdida de 16.000 puestos de trabajo en el sector
La emblemática fábrica marplatense Textilana S.A. cesó sus operaciones tras meses de suspensiones masivas. Desde la comisión interna advierten que la estrepitosa caída del consumo, producto del modelo económico actual, está llevando a la quiebra a las empresas del rubro.
El panorama industrial argentino sumó un capítulo crítico con el cierre de Textilana S.A., la firma responsable de la histórica marca de pullovers Mauro Sergio. La fábrica, un símbolo de la producción textil en Mar del Plata, venía atravesando un conflicto profundo desde noviembre de 2025, cuando la empresa dispuso la suspensión de 175 operarios por un plazo de cuatro meses ante la imposibilidad de sostener la producción por la falta de ventas.
Mauro Galván, delegado de la comisión interna, vinculó de manera directa esta situación con las políticas económicas del gobierno de Javier Milei. Según el representante gremial, el modelo de La Libertad Avanza ha provocado una «baja de consumo total», un fenómeno que golpea de lleno a la capacidad operativa de las plantas textiles en todo el país, derivando en cierres y despidos masivos.
Un sector en emergencia
La situación de Mauro Sergio es el reflejo de una crisis estructural que afecta a toda la cadena de valor. Galván aseveró que, bajo las actuales condiciones económicas, ya se han perdido aproximadamente 16.000 puestos de trabajo en el sector textil a nivel nacional. Los datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) respaldan esta preocupación: el índice de ventas minoristas muestra una tendencia negativa sostenida, con una variación interanual que en febrero de 2026 marcó un retroceso del 5,6%.
En el desglose por rubros, el sector de Textil e Indumentaria registró una caída interanual del 7,4% y una baja acumulada del 9,2% en lo que va del año. A pesar de un ligero repunte intermensual desestacionalizado del 2,6% en el índice general de febrero, la industria no logra compensar el impacto de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo que mantiene las persianas bajas en los locales y, ahora, también en las fábricas.
El cierre de Mauro Sergio deja a decenas de familias en la calle y enciende las alarmas en Mar del Plata, una ciudad cuya identidad productiva está íntimamente ligada al tejido. Mientras los trabajadores exigen respuestas y medidas de contingencia, el sector textil advierte que, de no mediar un cambio en la política de fomento industrial, el goteo de cierres continuará profundizándose en los próximos meses.

