Marcela Pagano rompió el silencio y reveló el trasfondo personal de su pelea con Lilia Lemoine
La diputada nacional atribuyó la enemistad de su colega a un «ego de mujer» y a un intento fallido de acercamiento hacia su actual pareja. Además de los detalles personales, Pagano ratificó su denuncia por enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Lo que comenzó como una fractura política dentro del bloque oficialista ha derivado en una exposición de conflictos personales que rozan lo mediático. La diputada nacional Marcela Pagano brindó una entrevista en la que no solo ratificó sus acciones judiciales contra figuras del Gobierno, sino que también le puso nombre y apellido a las razones del hostigamiento que asegura recibir por parte de Lilia Lemoine.
En diálogo con el programa “El fin de la metáfora” (Cenital), Pagano se refirió a su salida del espacio oficialista y a la ampliación de la denuncia penal por enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. “A mí me expulsan las actitudes, no las personas”, sentenció la legisladora, marcando una distancia ética con la gestión actual. Sin embargo, el tramo más sorprendente de sus declaraciones llegó al abordar su pésima relación con Lemoine.
Cuestiones de «ego» y una cena fallida
Pagano no dudó en calificar la situación como un conflicto de índole personal y de «ego de mujer». Según la periodista y legisladora, Lemoine sostiene una animosidad hacia ella basada en celos y situaciones inconclusas respecto al entorno del presidente Javier Milei. “Ella siempre creyó que yo había sido una facilitadora en que Javier conociera a Fátima Florez, por ejemplo”, reveló.
No obstante, el punto de mayor tensión fue la revelación sobre su actual pareja y padre de sus hijos, el abogado penalista Franco Bindi. Pagano confesó, no sin cierta incomodidad: “Hasta me da vergüenza ajena ser diputada de la Nación y tener que contar esto… pero ella, en un momento, quiso cenar con quien hoy es el padre de mis dos hijos y no tuvo esa fortuna de que le diera cabida”.
El rol de su pareja y las acusaciones de espionaje
La diputada también aprovechó el espacio para defender a su marido de las acusaciones que circulan desde sectores del oficialismo. Bindi ha sido señalado por el Gobierno como supuesto realizador de tareas de espionaje vinculadas al «castrochavismo». Pagano desestimó estas versiones con ironía: “A mi marido le hubiera encantado conocer a Fidel Castro, pero la edad no nos da y mucho menos a Chávez”.
Para la legisladora, estas acusaciones forman parte de una maniobra de desprestigio que mezcla lo político con lo que ella misma denominó «puterío barato». Mientras el conflicto personal escala en los medios, Pagano asegura que su foco sigue puesto en la investigación judicial contra el entorno presidencial, asegurando que su compromiso es con la transparencia de las cuentas públicas.

