Desde Córdoba, Kicillof calificó la gestión de Milei como «una catástrofe» y acelera su armado nacional

El gobernador bonaerense encabezó un masivo acto sindical en La Falda, donde fue proclamado como «el mejor candidato del peronismo» por Héctor Daer. En un territorio históricamente adverso, Kicillof llamó a construir una alternativa para frenar lo que definió como la venta de los recursos naturales al mejor postor.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, protagonizó este fin de semana un desembarco político de alto voltaje en la provincia de Córdoba, un distrito que representa el mayor desafío electoral para el peronismo tras el contundente triunfo de Javier Milei en el último balotaje. En la localidad de La Falda, y bajo el amparo de la Federación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), el mandatario provincial buscó nacionalizar su figura y consolidarse como el principal referente opositor al modelo libertario.

Recibido al grito de «Axel presidente», Kicillof estuvo acompañado por el titular de la CGT, Héctor Daer, quien no ahorró elogios ni definiciones políticas. “Creemos que sos el mejor candidato que tiene el peronismo para conducir los destinos de la Argentina”, afirmó el líder sindical ante un auditorio colmado de delegados de todo el país. La puesta en escena marcó el inicio formal de una estrategia que busca trascender las fronteras bonaerenses de cara a los comicios de 2027.

Duras críticas al modelo extractivista

Durante su discurso, el gobernador evitó proclamarse oficialmente como candidato, pero centró su análisis en la situación macroeconómica y social del país. “Lo que está haciendo Milei en la Argentina es una catástrofe”, sentenció Kicillof, al tiempo que advirtió sobre un proceso de transformación estructural que busca modificar la matriz productiva nacional. Según el mandatario, la administración central ha llegado con el objetivo de “vender al mejor postor las riquezas naturales de nuestro país”.

Kicillof caracterizó al actual Gobierno como un “experimento” de la ultraderecha global, definiendo a Javier Milei como el “exponente más caricaturesco” de un proceso que intenta cambiar las reglas del juego a nivel mundial. En ese sentido, instó a los sectores del campo popular a dejar de lado las disputas internas: “Es necesario que entendamos la gravedad del momento; debemos empezar a construir una alternativa que nos saque de acá”, enfatizó.

Apoyo político y presencia de gabinete

El gobernador no viajó solo a territorio cordobés. Estuvo escoltado por el núcleo duro de su gestión, incluyendo a Carlos Bianco (Gobierno), Andrés Larroque (Desarrollo de la Comunidad), Javier Alonso (Seguridad) y Walter Correa (Trabajo). La presencia de sus ministros subrayó la intención de mostrar una gestión cohesionada y con capacidad de proyección federal.

En la primera fila del auditorio también se hicieron presentes figuras del peronismo local alineadas con el Movimiento Derecho al Futuro, como Carlos Caserio y Eduardo Di Cola. Este respaldo de dirigentes cordobeses es clave para las aspiraciones de Kicillof, quien busca perforar el techo electoral en una provincia donde el antikirchnerismo ha sido la norma durante la última década. La jornada en La Falda cierra con un mensaje de unidad sindical y la confirmación de que la carrera hacia el 2027 ya tiene a su primer competidor de peso en el carril opositor