Fuerte descargo del contratista de Adorni contra Javier Milei: «Es triste escuchar al Presidente catalogarme de militante K»
Matías Tabar, el constructor que reveló haber cobrado 245.000 dólares en efectivo por obras en la casa del jefe de Gabinete, respondió a las acusaciones del mandatario. Aseguró no tener afiliación política y ratificó sus declaraciones ante la Justicia.
El escándalo patrimonial que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo de alta tensión tras las declaraciones del presidente Javier Milei, quien tildó de «militante kirchnerista» al contratista Matías Tabar. El constructor, pieza clave en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, rompió el silencio para rechazar las etiquetas políticas y expresar su decepción ante la estrategia defensiva del Poder Ejecutivo.
«Me genera mucha tristeza escuchar al Presidente de la Nación catalogarme de militante K solo por haber dicho la verdad ante un fiscal», sostuvo Tabar en su descargo. El contratista ratificó punto por punto su testimonio judicial, donde detalló que entre 2023 y 2024 recibió pagos por un total de 245.000 dólares en efectivo para realizar refacciones integrales en la propiedad que Adorni posee en el Country Indio Cuá. Según el constructor, los pagos se realizaban en billetes físicos y sin la emisión de las facturas correspondientes por el total del monto.
La respuesta a las acusaciones de «operación política»
Desde el entorno de la Casa Rosada, la estrategia ha sido descalificar al testigo bajo el argumento de que sus declaraciones forman parte de una maniobra orquestada por la oposición para erosionar la figura del vocero presidencial y jefe de ministros. Sin embargo, Tabar fue tajante: «No soy militante de nadie, soy un trabajador que prestó un servicio y que, al ser citado por la Justicia, cumplió con su obligación de decir lo que pasó. Intentar manchar mi reputación para salvar a un funcionario es un acto de bajeza».
El testimonio de Tabar es el núcleo de la causa que lleva adelante el fiscal Gerardo Pollicita, ya que los montos declarados por el contratista no coinciden con las declaraciones juradas presentadas por Adorni ante la Oficina Anticorrupción. Mientras el funcionario declaró ingresos que no justificarían semejante gasto en efectivo, la aparición de este testimonio presencial complica su situación procesal.
Interna y presión judicial
El descargo del contratista también pone en evidencia la creciente tensión entre el oficialismo y sectores que, hasta hace poco, mantenían vínculos laborales con los funcionarios. La defensa de Adorni ha intentado minimizar el impacto de los dichos de Tabar, alegando que el constructor tiene una disputa económica previa con la familia, algo que el propio Tabar desmintió, asegurando que su única motivación es «no quedar pegado en una maniobra de lavado de dinero o evasión».
Con la ratificación de estos dichos, la Justicia Federal se encamina a solicitar nuevas pericias contables sobre la propiedad de Exaltación de la Cruz y los movimientos bancarios del núcleo familiar de Adorni. En tanto, la figura de «militancia» utilizada por Milei parece no haber surtido el efecto deseado de desacreditar al testigo, quien ahora reclama protección judicial frente a lo que considera una persecución desde la cima del poder


