Karina Milei excluyó a Villarruel del Tedeum

La vicepresidenta no formará parte de la comitiva oficial para la ceremonia del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana. Este gesto confirma la fractura política y personal dentro de La Libertad Avanza.

La Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei, decidió excluir a la vicepresidenta Victoria Villarruel de la comitiva oficial que acompañará al presidente Javier Milei durante el tradicional Tedeum del próximo 25 de mayo. La ceremonia, que se realizará en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, contará con la presencia de funcionarios nacionales, pero marcará una ausencia institucional significativa: la de la titular del Senado.

La información fue confirmada por el entorno de la vicepresidenta, desde donde aclararon que la invitación formal nunca llegó. “La invitación al Tedeum del 25 de mayo próximo la cursa formalmente la Secretaría General de la Presidencia a través del área de ceremonial”, señalaron fuentes del Senado, confirmando que Villarruel no integrará la nómina de asistentes.

Este desplante es el capítulo más reciente de un enfrentamiento que ha escalado progresivamente. Las diferencias entre la vicepresidenta y el círculo íntimo del mandatario, con Karina Milei a la cabeza, comenzaron a gestarse incluso antes de la asunción presidencial, pero se han hecho evidentes y constantes durante el transcurso de 2024.

La distancia política no solo se limita a este evento institucional. En los últimos meses, Villarruel ha quedado relegada de las decisiones clave del Ejecutivo, lo que la ha llevado a construir un perfil político propio con miras a 2027. Esta construcción, separada del ala oficialista de la Casa Rosada, ha generado roces y críticas públicas por parte de figuras alineadas estrechamente con el Presidente, como la diputada Lilia Lemoine.

La última vez que ambos mandatarios compartieron un acto central fue el 1° de marzo, durante la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación. Desde entonces, la falta de contacto y la ausencia en eventos compartidos han consolidado la percepción de una fractura interna que, lejos de cerrarse, parece profundizarse con cada nuevo movimiento político, dejando en evidencia que el vínculo en la cúpula de La Libertad Avanza atraviesa un punto sin retorno.