Excombatientes de Malvinas piden vivir el partido con Inglaterra sin odio
La Federación de Veteranos de Guerra «2 de Abril» emitió un comunicado en la previa de la semifinal del Mundial 2026. Instan a desvincular el fútbol del conflicto bélico de 1982 y a alentar con orgullo pero con absoluto respeto.
A pocas horas del trascendental cruce entre la Argentina e Inglaterra por las semifinales de la Copa del Mundo 2026, los veteranos de la Guerra de Malvinas difundieron un mensaje especial dirigido a las hinchadas de ambos países. El objetivo principal de la organización es evitar que la histórica rivalidad futbolística sea vinculada con el enfrentamiento armado ocurrido en el Atlántico Sur.
“El deporte no es una guerra, no es una revancha, es solo un partido”, remarcaron en el comunicado de la Federación de Veteranos de Guerra «2 de Abril». A través de esta frase, los excombatientes buscaron marcar una línea clara entre la pasión popular que genera un torneo de fútbol y la dolorosa realidad de un conflicto bélico.
Memoria activa y soberanía pacífica
Los veteranos aclararon que este llamado a la paz no significa olvidar el pasado ni deponer los reclamos históricos:
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Reclamo vigente: La federación ratificó que el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas continúa firme y por las vías pacíficas.
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Sin equivalencias: Explicaron de manera contundente que un resultado deportivo, cualquiera sea, no puede representar una reparación histórica por las pérdidas sufridas en 1982.
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Homenaje a los caídos: Pidieron que la jornada sirva para honrar la memoria de los soldados argentinos fallecidos y reconocer a quienes participaron del conflicto.
«Que el grito de ‘¡Malvinas Argentinas!’ flamee con orgullo en cada tribuna, sin caer en la xenofobia ni el odio», señalaron en el documento.
La iniciativa cobra especial relevancia debido a la enorme carga simbólica que históricamente rodea a los enfrentamientos futbolísticos entre ambos seleccionados, alimentada por antecedentes míticos como el partido del Mundial de México 1986. Con esta postura, los excombatientes vuelven a dar un ejemplo de madurez y civismo, invitando a vivir el encuentro como lo que es: una gran fiesta del deporte.



