Ley de tierras: el Gobierno evalúa impulsar los cambios por decreto
Tras retirar el capítulo más controvertido del proyecto en el Senado, la Casa Rosada busca habilitar la flexibilización para la compra de hectáreas por parte de extranjeros.
El presidente Javier Milei analiza la posibilidad de avanzar mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para aplicar modificaciones a la Ley de Tierras Rurales (N° 26.737). La alternativa del oficialismo surge luego de verse obligado a retirar el capítulo relativo a la extranjerización de campos del proyecto de ley de Propiedad Privada que debía ser tratado en la Cámara de Senadores.
Frente a la imposibilidad de construir consensos en el ámbito legislativo, en la Casa Rosada evalúan habilitar por la vía ejecutiva las reformas diseñadas para flexibilizar o eliminar las restricciones vigentes. La normativa actual establece que los titulares extranjeros no pueden superar el 15% de las tierras en la denominada zona núcleo del país.
Durante las negociaciones en comisiones, el oficialismo intentó destrabar el tratamiento parlamentario proponiendo elevar dicho límite al 25%. Sin embargo, la iniciativa no logró cosechar los avales necesarios por parte de los bloques aliados ni el apoyo de los gobernadores considerados dialoguistas, lo que derivó en la quita del capítulo para evitar la caída del proyecto completo.
De confirmarse esta estrategia, no representaría el primer intento de la administración por modificar la regulación de tierras a través de un decreto. En diciembre de 2023, el DNU 70/23 incluyó la derogación explícita de la Ley 26.737, una medida que posteriormente quedó frenada por una medida cautelar dictada por la Justicia y cuyo expediente continúa bajo análisis en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La eventual firma de un nuevo DNU abriría de forma inmediata un escenario de elevada judicialización. En paralelo, el resto del proyecto sobre Propiedad Privada —que abarca reformas en materias de desalojos, expropiaciones y modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego— sigue en la orden del día del Senado, aunque en el marco de un panorama de votaciones sumamente incierto.

