Derrumbe del consumo: las ventas minoristas se redujeron casi 3% entre julio y agosto
Un informe de CAME confirmó un desplome mensual del 2,7% impulsado por la pérdida del poder adquisitivo, las tarifas de servicios y el endeudamiento de los hogares
El consumo en la Argentina volvió a registrar una severa contracción durante el mes de agosto, evidenciando la profundidad de la recesión que atraviesa el mercado interno. Según el último relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme experimentaron una caída del 2,7% en comparación con el mes de julio, viéndose afectadas por un escenario dominado por el endeudamiento familiar, la falta de recuperación salarial y el sostenido peso de los cuadros tarifarios de los servicios públicos sobre el presupuesto doméstico.
La contracción no solo se limitó al análisis mensual, sino que también dejó registros negativos en la medición interanual. Frente a agosto de 2025, el nivel de ventas se redujo un 0,2%, acumulando en los primeros ocho meses de 2026 un retroceso del 2,4%. De acuerdo con el diagnóstico de la entidad empresaria, la menor disponibilidad de ingresos disponibles obligó a la población a concentrar el gasto exclusivamente en productos considerados indispensables, reduciendo drásticamente las compras de consumo masivo y bienes durables.
El termómetro comerciante reflejó el deterioro en el margen de actividad. Un 46,5% de los propietarios de pymes consultados afirmó que la situación de su negocio empeoró con respecto al año pasado, marcando un incremento en la percepción negativa frente al 44,5% registrado en el mes de julio. Por su parte, un 47,4% sostuvo que mantuvo niveles de facturación similares a los de 2025, mientras que un ajustado 6,1% manifestó haber experimentado alguna mejora en su nivel de ventas. A pesar de este contexto adverso, las expectativas para los próximos 12 meses mostraron un sesgo de cautela: el 42,8% confía en una mejora económica, el 43,9% prevé un escenario sin cambios y el 13,3% anticipa un mayor deterioro. Sin embargo, la disposición a realizar inversiones sigue bajo mínimos históricos, con un 57,9% de los empresarios asegurando que no es un momento adecuado para destinar capital a sus estructuras.
El informe sectorial de CAME detalló que la baja mensual golpeó a casi la totalidad de los rubros, siendo los sectores de Alimentos y bebidas y Farmacia los más sensibles a esta dinámica. En la variación interanual por categorías, la caída más pronunciada la lideró el segmento de Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-4,8%), seguido por Alimentos y bebidas (-2,5%) y Farmacia (-0,5%). En la vereda opuesta, cuatro rubros lograron saldo positivo respecto al mismo mes del año anterior: Perfumería (+12,8%), Textil e indumentaria (+6,4%), Calzado y marroquinería (+1,2%) y Ferretería, materiales eléctricos y de construcción (+0,3%).
El escenario de recesión generalizada y endeudamiento fue ratificado semanas atrás por el vocero de CAME, Salvador Femenía, quien al salir al cruce del discurso oficial en declaraciones radiales afirmó que «las familias se endeudan para comer», descartando que el crédito al consumo se dirija a la adquisición de artículos suntuarios. Si bien durante agosto el calendario comercial del Día del Niño y las obligaciones escolares generaron ventas puntuales en indumentaria infantil, regalería y panificados, dichos movimientos resultaron insuficientes para revertir la tendencia contractiva del comercio minorista.

