El corredor portuario Bahía Blanca – Coronel Rosales registró el ingreso de 110 buques en agosto empujado por Vaca Muerta

La actividad en el nodo portuario del sur bonaerense creció un 12 % interanual impulsada por la producción récord de hidrocarburos y el superávit del comercio exterior energético.

El corredor portuario del sur de la provincia de Buenos Aires, integrado por las terminales de Bahía Blanca y Coronel Rosales, evidenció un marcado incremento en su nivel de actividad operacional durante el mes de agosto. Según datos oficiales del sector, el nodo marítimo registró el ingreso y despacho de 110 buques comerciales, cifra que representó una suba del 12 % en comparación con el mismo período de 2025. Este crecimiento operativo refleja de manera directa el dinamismo que atraviesa la logística regional, empujada por el desarrollo de la cuenca no convencional de Vaca Muerta y la urgente necesidad de ampliar las vías de evacuación de crudo y derivados hacia los mercados internacionales.

En lo que respecta al volumen de cargas, durante el octavo mes del año se movilizaron aproximadamente 3,4 millones de toneladas de mercaderías en el sistema portuario regional, lo que implicó un aumento interanual del 12 %. No obstante, al realizar la comparación mensual con el desempeño alcanzado en julio, se observó un leve ajuste a la baja del 3 %. Dentro del desglose por tipo de carga, cerca de un millón de toneladas correspondieron a productos del sector agropecuario, mientras que unas 259.000 toneladas estuvieron vinculadas a combustibles inflamables y productos de la industria petroquímica.

La fuerte aceleración del tráfico marítimo en la región responde al salto cuantitativo experimentado en la producción nacional de hidrocarburos. De acuerdo con informes elaborados por el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA), la extracción nacional de petróleo alcanzó en mayo de 2026 un récord histórico de 902.242 barriles diarios, experimentando una expansión interanual del 19,7 %. El motor fundamental de este incremento ha sido el shale oil proveniente de Vaca Muerta, cuya participación en la oferta total del país pasó de representar apenas un 23 % en 2020 a consolidarse en un 68 % durante 2026, tras haber registrado promedios diarios de 801.278 barriles en 2025 y más de 700.000 barriles en 2024.

Esta marcada transformación productiva exigió un desarrollo paralelo en la infraestructura de transporte para evitar estrangulamientos en la cadena logística. La habilitación de nuevas obras de evacuación, la ampliación de la capacidad de oleoductos y el fortalecimiento de la red gasífera permitieron aliviar gradualmente los cuellos de botella operacionales. Este salto técnico tuvo un impacto decisivo en el comercio exterior: desde 2023 la balanza comercial energética mantiene un saldo favorable que se consolidó fuertemente en los últimos años, registrando un superávit de US$ 5.729 millones en 2024 y alcanzando un pico histórico de US$ 7.829 millones en 2025.

En este escenario de expansión exportadora, el complejo portuario compuesto por Bahía Blanca y Coronel Rosales se ratifica como un eslabón estratégico e insustituible para el entramado productivo nacional. La capacidad instalada en las terminales bahienses y rosaleñas permite conectar de forma eficiente los principales yacimientos hidrocarburíferos del país con la demanda de los mercados globales, posicionando a la región como la gran puerta de salida de los recursos energéticos argentinos y planteando nuevos desafíos de inversión continua para sostener el ritmo de crecimiento proyectado.