Francia en crisis: tras violentos disturbios, más de 2.500 detenidos y toques de queda, el Gobierno prepara un despliegue masivo ante nuevas protestas
La República Francesa atraviesa horas de extrema convulsión política y social tras un fin de semana atravesado por violentos enfrentamientos, incendios intencionales, saqueos masivos y represión policial en las principales urbes del país. La crisis desatada por el descontento popular ante el persistente encarecimiento del costo de vida, la pérdida de capacidad adquisitiva y la degradación de los servicios públicos derivó en un escenario de desborde que obligó al Poder Ejecutivo a disponer toques de queda nocturnos y a movilizar a las fuerzas de seguridad para intentar recobrar el control de la vía pública.

El jefe de Gobierno citó como ejemplo de la violencia desatada el incendio que redujo a cenizas la sede histórica del Ayuntamiento de Limoges, considerado uno de los hechos de mayor gravedad institucional registrados durante el estallido. En el marco de las pesquisas por dicho atentado, las fuerzas de seguridad arrestaron a un hombre de 34 años a quien los investigadores vinculan con agrupaciones radicales. No obstante, desde diversos espacios de la oposición parlamentaria rechazaron el argumento oficial, señalando que la administración de Emmanuel Macron apela a la estigmatización de la protesta para encubrir la falta de soluciones de fondo frente al ahogo económico de las familias trabajadoras.

Con el objetivo de contener la escalada de violencia y evitar nuevos focos de conflicto nocturno, el Gobierno nacional dispuso la aplicación de medidas de restricción de la circulación en puntos estratégicos del mapa francés. En la capital, París, la Prefectura de Policía estableció un toque de queda estricto entre las 23:00 y las 06:00 horas, concentrando los controles en epicentros de movilización como la Plaza de la República y el sector comercial de Les Halles. Disposiciones similares alcanzaron a ciudades como Marsella, Niza, Burdeos, Lyon y diversos municipios del norte del país.
En el ámbito penal, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, confirmó que 123 de las más de 2.500 personas arrestadas ya fueron trasladadas a dependencias penitenciarias bajo la modalidad de prisión preventiva o en cumplimiento de las primeras condenas dictadas en juicios abreviados. Asimismo, el titular de la cartera judicial encomendó a los fiscales actuar con máxima severidad e instruyó a los organismos correspondientes a evaluar si la Fiscalía Nacional Antiterrorista debe asumir la causa por el ataque al palacio municipal de Limoges. En paralelo, la Justicia ordinaria mantiene abiertas investigaciones para determinar las causas del deceso de dos hombres, de 59 y 48 años, cuyos fallecimientos ocurrieron en París durante las jornadas de disturbios, sin que hasta el momento se haya acreditado un nexo causal directo con las cargas policiales.
Convocatoria de los Chalecos Amarillos y fuerte tensión en el Parlamento
Lejos de encauzarse hacia una tregua, el clima social amenaza con tornarse aún más complejo en las próximas horas. El movimiento de los Chalecos Amarillos —emblema de las masivas movilizaciones de 2018 y 2019— formalizó el llamado a una nueva jornada de protesta para el próximo sábado, sumando el respaldo de agrupaciones universitarias y estudiantiles que reclaman presupuestos para la educación pública y mejoras salariales. Ante la perspectiva de una nueva marcha multitudinaria, el primer ministro Lecornu anunció un despliegue operativo masivo a escala nacional para evitar desbordes.


