Lionel Scaloni apuntó contra el ajuste en los clubes de barrio y la privatización del deporte
El director técnico de la Selección Argentina de Fútbol, Lionel Scaloni, alzó fuertemente su voz frente al complejo panorama que atraviesan los clubes de barrio en todo el territorio nacional como consecuencia de las severas medidas de desfinanciamiento y ajuste ejecutadas por el Gobierno de Javier Milei. En una contundente definición pública, el entrenador campeón del mundo en Qatar reclamó el cese de los recortes presupuestarios que sofocan a las instituciones comunitarias, las cuales operan históricamente como la principal contención social y deportiva para las infancias y juventudes del país.
«Le pido encarecidamente al gobierno que deje de recortar el apoyo a los clubes de barrio, son la base de nuestro fútbol y el crecimiento sano de los jóvenes», manifestó Scaloni durante sus declaraciones, expresando una posición firme frente al impacto que sufren los espacios de formación de base donde se forjan los talentos de nuestra disciplina y la vida comunitaria de miles de familias.
Las afirmaciones del DT nacional cobran una fuerza determinante al encuadrarse en un contexto de desguace estatal sin precedentes para el deporte argentino. El Presupuesto 2026 registró un marcado desplome real del 66% en relación con las partidas asignadas en 2023, mientras que los fondos específicos destinados a la infraestructura y sostenibilidad de los clubes de barrio experimentaron un recorte que roza el 98,6%. Esta asfixia económica sobre la contención social contrasta con el persistente impulso que la administración central otorga al modelo de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), una iniciativa que busca la mercantilización y privatización de las entidades sin fines de lucro.
El rol social de la formación popular frente al avance de las SAD
La postura asumida por Lionel Scaloni rescata el valor histórico y profundamente humano del asociativismo en la Argentina. Desde las bases donde entrenaron en sus primeros años las máximas figuras del seleccionado nacional hasta el laberinto diario que atraviesan cientos de pequeñas instituciones para sostener sus puertas abiertas, la red de clubes barriales cumple una función de inclusión, salud integral y desarrollo sociocultural que el mercado privado desatiende.
La crudeza del ajuste gubernamental se extiende de manera alarmante a diversas disciplinas del deporte nacional. En simultáneo al desfinanciamiento de las ligas y talleres comunitarios, representativos de elite como las jugadoras de la Selección Argentina de Hockey sobre Césped, Las Leonas, se ven obligadas a recurrir a la venta de rifas y actividades autogestionadas para financiar sus pasajes y participaciones en competencias internacionales ante la quita de becas y pasajes oficiales.
Frente a un Poder Ejecutivo que insiste en mirar para otro lado y transferir el patrimonio público a negocios financieros, la toma de posición de las máximas figuras de la Selección representa un blindaje simbólico para defender el modelo asociativo, soberano e inclusivo que constituye el verdadero corazón del deporte argentino.

