Maximiliano Abad respaldó incentivos pesqueros y exigió la eliminación de retenciones

En medio de un escenario de profunda retracción y dificultades económicas que golpean de lleno al entramado productivo costero, el senador nacional Maximiliano Abad valoró la incorporación de la industria pesquera al proyecto de creación del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), logrando consagrar una exención que elimina el requisito de un monto mínimo de inversión para el sector. El legislador, con fuerte anclaje político en la ciudad de Mar del Plata, insistió en la urgencia de dotar de herramientas financieras a la actividad y reiteró su reclamo histórico para suprimir de forma definitiva los derechos de exportación que gravan a los productos del mar.

La iniciativa legislativa que contempla estos beneficios obtuvo su media sanción en la Cámara Alta de la Nación el pasado 29 de octubre, restando aún su discusión reglamentaria y posterior votación en la Cámara de Diputados para alcanzar su promulgación efectiva, motivo por el cual los incentivos todavía no forman parte de un régimen legal plenamente vigente.

Renovación de flotas, tecnología y el valor agregado en tierra

Al fundamentar su postura, Abad vinculó directamente la incorporación de la pesca al esquema de incentivos con la imperiosa necesidad de modernizar una infraestructura productiva que acumula años de retraso y obsolescencia operativa. «La pesca entra en el régimen de incentivos a las inversiones, y sin monto mínimo», expresó el senador a través de sus canales de comunicación digital, remarcando que se trata de un sector estratégico generador de empleo genuino, exportaciones y divisas, pero que hoy atraviesa «una crisis importante».

En la misma línea, el legislador focalizó su análisis en la realidad del polo portuario marplatense: «En Mar del Plata, lo sabemos bien. Necesita herramientas para renovar barcos, sumar tecnología y agregar valor en tierra». El planteo subraya la necesidad de facilitar la inyección de capitales tanto para la modernización de los buques fresqueros y congeladores como para optimizar los procesos industriales en tierra firme, potenciando la competitividad de las plantas procesadoras frente a los mercados internacionales.

El peso asfixiante de los derechos de exportación

Más allá de celebrar la inclusión sectorial en el proyecto del RIIR, el senador nacional ratificó su postura crítica respecto de la presión tributaria que pesa sobre las empresas exportadoras. «Voy a seguir diciendo en el Senado: hay que eliminar las retenciones a la pesca», afirmó con vehemencia, advirtiendo sobre el impacto diferencial que los tributos nacionales generan en las economías regionales costeras.

Abad contrastó la baja incidencia relativa que esa recaudación fiscal representa para las cuentas del Estado nacional con el peso decisivo que tiene sobre los costos operativos de las firmas pesqueras: «Lo que para el Estado es un monto mínimo, para una empresa marplatense puede ser la diferencia entre seguir produciendo o cerrar».

Mientras los representantes nacionales discuten parches impositivos en medio de la crisis, el contraste con las administraciones regionales que priorizan el trabajo y la producción queda en evidencia. En la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof, junto al intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, despliegan una gestión enfocada en sostener la actividad industrial, acompañar a los sectores productivos y defender el empleo local frente al desinterés y el ahogo fiscal impulsado por las políticas centralistas de la Casa Rosada.