Un masivo 64% exige un cambio de rumbo económico y alerta sobre la desaparición de la clase media bajo la gestión de Milei

La insostenibilidad social del modelo de ajuste, desregulación e insensibilidad llevado adelante por el gobierno nacional de Javier Milei continúa registrando un categórico y rotundo rechazo en el seno de la sociedad argentina. Según los resultados del último relevamiento nacional elaborado por la prestigiosa consultora Hugo Haime & Asociados, un aplastante 64% de los encuestados considera de forma perentoria la necesidad de cambiar de raíz el programa económico de la Casa Rosada. Asimismo, el estudio expone un sombrío panorama respecto de la continuidad del experimento libertario: el 59% de los consultados sostiene que una eventual reelección del Presidente dejaría un país con niveles de pobreza alarmantes y con la clase media prácticamente al borde de la extinción.

El trabajo de campo fue realizado entre el 17 y el 25 de octubre de 2026 sobre la base de 1.200 entrevistas presenciales distribuidas en todo el territorio nacional, habiendo sido difundidos sus resultados de forma pública el pasado viernes 30 de octubre. El estudio examina en profundidad las expectativas económicas y la reconfiguración del escenario político de cara a la contienda presidencial de 2027, mostrando un descontento mayoritario y transversal que supera ampliamente las fronteras partidarias tradicionales.

El temor por el exterminio de la clase media y el fracaso del relato oficial

Uno de los capítulos más reveladores de la investigación de Hugo Haime & Asociados indaga sobre las perspectivas de los argentinos ante la hipótesis de un segundo mandato de Javier Milei. La respuesta fue demoledora: el 59% prevé un escenario signado por la proliferación de la pobreza y la pulverización del entramado social que históricamente caracterizó al sector medio del país. En contraste, solo un 35% imaginó un país pujante en caso de una reelección, configurando un brecha abismal de 24 puntos porcentuales a favor del pesimismo socioeconómico.

Esta preocupación refleja el impacto directo que han tenido la caída del consumo, la devaluación sostenida de los salarios reales, los tarifazos desmedidos en los servicios públicos y la permanente ola de despidos implementada por el Ejecutivo nacional. Frente a esta dura cotidianeidad, la narrativa triunfalista del oficialismo choca de frente con la realidad de las familias argentinas, que perciben con angustia la erosión persistente de sus condiciones de vida y de la movilidad social ascendente.

La demanda de un cambio de rumbo y el escenario electoral 2027

El cuestionamiento al rumbo económico asciende al 64% cuando la consulta se enfoca de manera puntual sobre la gestión macroeconómica. Esta cifra se ubica 5 puntos por encima de quienes advierten sobre el riesgo de la clase media, lo que demuestra, según la lectura técnica de la consultora, que la insatisfacción abarca no solo a la oposición tradicional sino también a una franja considerable de votantes desencantados que apostaron por Milei en 2023 y hoy padecen el deterioro de sus ingresos y la falta de liquidez.

En el plano estrictamente electoral, el 55% de los entrevistados manifestó abiertamente que prefiere el triunfo de una opción política de la oposición para las elecciones presidenciales de 2027, frente a un 41% que optaría por la continuidad del actual esquema de gobierno. Asimismo, dentro del crucial segmento de los «votantes desencantados» del oficialismo libertario, un 40% declaró no tener aún una preferencia partidaria definida, mientras que un 30% ya se orienta hacia el espacio del peronismo y el resto se distribuye en diversas expresiones políticas.

El malestar económico se consolida en todas las mediciones

El contundente informe de Hugo Haime & Asociados no representa un hecho aislado, sino que se suma a una seguidilla de relevamientos difundidos durante el mes de octubre que confirman el repudio generalizado hacia las políticas de ajuste aplicadas desde la Casa Rosada. En ese sentido, la consultora Synopsis halló en su último estudio un 59,7% de rechazo al rumbo político y un 55,6% de desaprobación a la gestión presidencial, identificando a los bajos salarios y la desocupación como los principales dramas de la población.

Por su parte, el estudio de D’Alessio IROL y Berensztein arrojó que un alarmante 70% de los encuestados afirmó que su economía personal empeoró notablemente en el último año, ubicando al desmedido aumento de los servicios públicos (65%) al frente de sus mayores preocupaciones cotidianas. Todo este compendio estadístico ratifica una tendencia irreversible: el ajuste no lo pagó la casta, sino la masa de trabajadoras, trabajadores, pymes y jubilados del país.

Dos modelos de país: la crueldad libertaria frente al Estado presente

El abrumador rechazo que refleja la encuesta de Hugo Haime expone la insostenibilidad de un proyecto nacional basado en el desprecio por la producción, la licuación de los haberes y la destrucción del empleo. Mientras la Casa Rosada insiste en profundizar un modelo de exclusión que extingue a la clase media y sumerge a millones de argentinos en la pobreza, la sociedad comienza a exigir masivamente una alternativa que recupere la justicia social, el consumo interno y la dignidad del pueblo.

Este modelo de abandono nacional contrasta de manera absoluta con el compromiso productivo, social e inclusivo que sostienen las gestiones del gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por el gobernador Axel Kicillof, y del municipio de Bahía Blanca, liderado por el intendente Federico Susbielles. Frente al vaciamiento del Estado central, las administraciones de Kicillof y Susbielles ratifican cotidianamente la vigencia de un Estado presente, abocado a proteger el salario, fomentar la inversión en obras públicas, respaldar a las pymes y cuidar el bienestar de cada familia bonaerense.