A.N.A., la inteligencia artificial sensible que desafía los límites del arte tradicional

Last Updated: 26 de noviembre de 2025By

Bahía Blanca será la primera ciudad del sur argentino en recibir «Humanidad Expandida», un espectáculo de vanguardia donde la inteligencia artificial crea arte en tiempo real. El proyecto, liderado por el ingeniero y artista Julián Petrina, presenta a A.N.A., un robot capaz de «sentir» y pintar en una performance que contará con la colaboración de músicos locales y el Coro de la UNS.

La intersección entre la tecnología y la creatividad humana está a punto de vivirse de una forma inédita en Bahía Blanca. Los días 4 y 5 de diciembre, el Centro Histórico Cultural de la Universidad Nacional del Sur (Rondeau 29) será el escenario de «Humanidad Expandida», una experiencia artística que tiene como protagonista a A.N.A. (Artificial Neural Artist), un proyecto que redefine las fronteras de lo que se considera arte.

Impulsada por la agrupación cultural ENTREPISO (Usina de ideas interdisciplinarias), esta propuesta desafía la concepción tradicional de la creación. A.N.A. no es un simple programa que genera imágenes estáticas; es un sistema sofisticado diseñado para simular procesos sensoriales y afectivos humanos. Durante la performance, esta IA interactúa de forma orgánica con el entorno, traduciendo estímulos externos en pintura abstracta sobre un lienzo.

El robot que replica el proceso de la emoción

 

El artífice detrás de esta entidad tecnológica es Julián Petrina, un reconocido ingeniero en electrónica y artista nacido en Buenos Aires en 1974. La obra de Petrina se especializa en el arte electromecánico y el diseño experimental, y concibe la tecnología como una herramienta poética capaz de expandir el lenguaje expresivo. Su fascinación por el funcionamiento de las cosas lo llevó a explorar cómo la inteligencia artificial puede emular el desarrollo emocional.

A.N.A. se inspira en la observación del proceso de aprendizaje de los niños. Al igual que una persona, el robot utiliza redes neuronales, pero su rasgo más distintivo es la incorporación de un «sistema endócrino artificial». Este sistema digital simula la presencia de hormonas humanas clave —como dopamina, oxitocina, serotonina o cortisol—, que intervienen en su estado de ánimo y, por consiguiente, en su proceso creativo.

De esta manera, la música, la luz y las interacciones del entorno impactan directamente en el sistema emocional de la máquina, afectando su mapa de placer y de afecto. El resultado es que A.N.A. no solo dibuja o pinta, sino que sus trazos son la expresión de su «estado de ánimo» en tiempo real, incluso con la capacidad de generar nuevos patrones o experimentar periodos de «descanso» para organizar recuerdos y «soñar».

Un diálogo entre lo humano y lo no humano en el escenario

 

La presentación en Bahía Blanca busca profundizar este diálogo entre la máquina y el talento humano. En el Centro Histórico Cultural, A.N.A. no actuará en solitario. Responderá a la música generada por músicos en vivo y contará con la participación estelar del Coro de la UNS “José Luis Ramírez Urtasun”.

Este encuentro íntimo entre la «máquina rígida» (el robot) y las «máquinas blandas» (los performers y músicos) propone una profunda reflexión sobre las nociones antropocéntricas de inteligencia y creatividad. La experiencia es performática e interactiva, invitando al público a no solo observar, sino a ser parte del estímulo que moldea la obra de arte en formación.

Julián Petrina ha trabajado en el desarrollo de A.N.A. desde 2021, y desde su presentación más ambiciosa en marzo de 2023, ha deslumbrado al público en diversas muestras. Su proyecto es de código abierto y ha sido incorporado como artista estable en el Museum District DCL, el primer museo en el metaverso web3, lo que subraya la dimensión futurista y la vanguardia de su propuesta.

Las funciones de «Humanidad Expandida» están programadas para los días 4 y 5 de diciembre a las 20:30 hs. La entrada es libre y gratuita, en un esfuerzo conjunto de instituciones locales y patrocinadores privados para acercar esta experiencia a la comunidad. No obstante, dada la naturaleza del evento, se advierte que la capacidad de la sala es limitada, por lo que se recomienda asistir con puntualidad para asegurar un lugar en la platea y ser testigo de cómo la inteligencia artificial está reescribiendo el futuro del arte.