Cómo las redes sociales potencian los trastornos alimentarios
En la actual era digital, las redes sociales han cambiado la manera en que las personas se comunican, comparten sus experiencias y se relacionan con su imagen corporal. Al respecto, el licenciado en Psicología Fernando Arrieta (MP 641), explicó que si bien tiene beneficios esta conectividad en línea, también fueron surgiendo preocupaciones en cómo impactan las redes sociales en la salud mental y más particularmente en relación con los trastornos alimentarios.
Los trastornos alimentarios son afecciones graves que se pueden manifestar de diversas formas, desde una obsesión por la comida y el peso hasta comportamientos extremos relacionados con la alimentación, afectando la salud física, emocional y mental de quienes la padecen.
Para poder abordarlos de manera efectiva y proporcionar el apoyo necesario a quienes los experimentan es fundamental comprender la complejidad de estos trastornos. Algunos de los trastornos mencionados por el Manual Diagnóstico y Estadísticos de los Trastornos Mentales, Quinta Edición (DSM-5) son: Anorexia Nerviosa, Bulimia Nerviosa, Trastorno por atracón, Trastornos de alimentación selectiva o evitativa, Pica, Rumia y Vigorexia.
La relación entre los trastornos alimentarios y las redes sociales es compleja y multifacética. Si bien las redes sociales no son la única causa de los trastornos alimentarios, pueden influir en su desarrollo e intensificarlos de diversas maneras.
A continuación, algunas de las conexiones más importantes acerca de la influencia y el impacto de las redes sociales:
- La presión estética: las redes sociales a menudo presentan imágenes, fotos retocadas con estándares de bellezas poco realistas. Estar expuesto de manera constante a este contenido puede generar presión para cumplir con ideales inalcanzables de belleza y cuerpo. Está presión estética puede contribuir al desarrollo y exacerbación en la insatisfacción corporal y fomentar comportamientos extremos relacionados con la alimentación para lograr intentar alcanzar la imagen perfecta.
- La comparación social: las personas tienden a compararse con los demás a través de las redes sociales, muchas veces llevando a una sensación de inadecuación con respecto a cuerpos perfectos y estilos de vidas aparentemente ideales. Esta comparación constante puede desencadenar sentimientos de inferioridad, aumentar el riesgo de desarrollar trastornos alimentarios y en especial a aquellas personas propensas a la insatisfacción corporal.
- Las comunidades Pro-Trastornos: existen algunas plataformas formadas por comunidades que promueven y enaltecen los trastornos alimentarios, suministrando una falsa sensación de apoyo y validación para comportamientos perjudiciales. La exposición a este tipo de comunidades puede facilitar la naturalización y normalización de prácticas nocivas y contribuir al desarrollo de trastornos alimentarios.
- Los filtros y edición de imágenes: Se distorsiona la realidad creando expectativas poco realistas en torno a la apariencia física mediante el uso generalizado de filtros y herramientas para la edición en las redes sociales. La diferencia entre la imagen real y la imagen editada puede afectar negativamente la percepción de uno mismo, favoreciendo a la insatisfacción corporal y a desarrollar algún trastorno alimentario.
- La búsqueda de validación y aprobación: A menudo las redes sociales se las utiliza como validación y reconocimiento de los demás. La cantidad de like (me gusta) y comentarios influyen en la autoestima. Cuando la búsqueda de validación en línea es constante puede aumentar la vulnerabilidad de las personas a la presión social y propiciar la elección de comportamientos pocos saludables para cumplir con expectativas externas.
- El apoyo y concientización: Por otra parte, las redes sociales también pueden ser un espacio para compartir experiencias, buscar apoyo y concientizar sobre los trastornos alimentarios. Existen comunidades en línea que pueden ofrecer un entorno de apoyo positivo, brindando recursos, información y también conexiones que fomentan la recuperación y la aceptación del cuerpo.
Las redes sociales pueden generar tanto efectos negativos como positivos en la relación con los trastornos alimentarios. Será necesario y crucial abordar de qué forma se utiliza y se consume el contenido en línea para poder promover un entorno digital más saludable que contribuya al bienestar mental y emocional. La responsabilidad recae tanto en las plataforma en línea como en los usuarios individuales para crear un contexto digital que apoye la diversidad, aceptación y la positividad corporal.



