Condenaron a un femicida y a sus padres por descuartizar a la víctima y encubrir el crimen

Last Updated: 25 de octubre de 2025By

El Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Zárate-Campana sentenció a Agustín Chiminelli a cadena perpetua por el femicidio de María Alejandra Abbondanza.

La Justicia dictó este viernes la pena de prisión perpetua para Agustín Chiminelli, declarado culpable del femicidio de María Alejandra Abbondanza, ocurrido en septiembre de 2022 en la ciudad bonaerense de Campana. El hombre asesinó, descuartizó y quemó el cuerpo de su vecina en la vivienda familiar, un hecho que conmocionó a la comunidad.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°2 de Zárate-Campana también condenó a Carlos Chiminelli y Liliana Sánchez, los padres del femicida, a 18 y 17 años de prisión, respectivamente, por haber participado en el encubrimiento del crimen y en los abusos que precedieron al homicidio. En el caso del padre, el tribunal además lo halló culpable de tenencia ilegal de arma de fuego. Ambos permanecerán bajo prisión domiciliaria hasta que la sentencia quede firme.

De acuerdo con la investigación judicial, María Alejandra fue asesinada en la casa de los Chiminelli entre la tarde del 16 y la mañana del 17 de septiembre de 2022. La fiscalía sostuvo que los padres del acusado estaban presentes mientras la víctima aún estaba con vida y colaboraron en las maniobras para ocultar el crimen. Según el expediente, Alejandra recibió fuertes golpes en la cabeza con una mancuerna, lo que le causó la muerte. Luego, su cuerpo fue desmembrado y quemado en una parrilla ubicada en la terraza.

Durante la audiencia final, Agustín Chiminelli pidió perdón a la familia de la víctima. “Quiero manifestar el dolor que tengo. Estuvo mal lo que hice. Quiero pedir perdón a la familia de Alejandra. Sé que es algo difícil, perdonar algo tan feo que pasó, pero estoy muy arrepentido de lo que hice, fue algo horrible”, expresó ante el tribunal, intentando deslindar de responsabilidades a sus padres.

Días antes de conocerse la sentencia, Ana Laura Abbondanza, hermana de María Alejandra, había difundido una carta en redes sociales en la que reclamaba justicia: “Yo les pido, con todo lo que soy, que condenen a quienes callaron. Que reconozcan que el silencio fue parte del crimen. Que le den a Alejandra, a su hija, a nuestra familia, la reparación que merecemos”.

El expediente incluyó además testimonios de tres exparejas de Chiminelli, que describieron un historial de violencia física, abusos sexuales y amenazas, en muchos casos con la complicidad de los padres del condenado. Según los informes psicológicos, la madre del asesino tenía un rol dominante dentro de la familia y facilitaba las conductas violentas de su hijo, llegando incluso a intervenir para impedir que las mujeres pudieran abandonar la vivienda.