Congreso del partido justicialista: Las definiciones más importantes del peronismo
Tras su Congreso Nacional en Ferro, el Partido Justicialista comunicó hoy un diagnóstico y un proyecto de cinco propuestas ante «la batería de medidas brutales» del Gobierno nacional que «repite el guión escrito por los ideólogos de la última dictadura cívico-militar».
En el congreso se armó una conducción colegiala y se aceptó la licencia del exmandatario Alberto Fernández, que era el presidente del partido.
Desde el PJ aseguran que el Gobierno «ha desatado una batería de medidas brutales» y que «muchas de estas políticas son conocidas, repiten el guión escrito precisamente por los ideólogos de la última dictadura cívico-militar que nos han llevado a reiterados fracasos». Las consecuencias son, para el partido, «previsibles e inevitables».
Afirman que «la soberanía nacional se encuentra en peligro» en los polos de recursos naturales, integridad territorial, derechos humanos, científico-tecnológico, el patrimonio cultural y el federalismo.
«Tenemos tres banderas bien claras (Independencia Económica, Justicia Social y Soberanía Política) y un modelo de convivencia social (La Comunidad Organizada) que debidamente actualizadas y renovadas a las exigencias de esta hora que vive el país y el mundo- nos sacarán de esta situación dramática», escribieron en el comunicado.
Las nuevas propuestas incluyen, primero, la preparación para «recuperar Es necesario prepararnos para recuperar la conducción del estado nacional» a través del fortalecimiento de sus bloques parlamentarios en las elecciones de medio término de 2025 y triunfar en las elecciones provinciales y nacionales. Segundo, la recuperación de un «auténtico federalismo de concertación», que consideran «la única forma de superar este presente de disolución y castigo a las provincias en que el actual Gobierno las tiene sumidas». Tercero, la recuperación y el potenciamiento del sistema científico-tecnológico para aplicarlo a la «explotación racional y beneficiosa de los recursos naturales» junto al desarrollo industrial. Cuarto, la promoción de un desarrollo «con justicia social y una adecuada distribución de la riqueza». Y quinto, y último, a que «la dirigencia, a las instituciones libres del pueblo, al movimiento obrero organizado, a los partidos políticos y a los movimientos sociales» hagan «el esfuerzo necesario para concretar el anhelo de hacer realidad la felicidad del pueblo».

