Conoció un hombre en una app de citas, fueron a un parque, pero resultó ser un “asesino serial en potencia”
Handlie Montroe comenzó a hablar con Kane Fairbank a través de Tinder, sin imaginar que intentaría matarla. Las graves secuelas del ataque y cómo logró escapar.
“Este es, sin duda, el acusado más aterrador que he conocido, considerando su disposición y deseo de matar. Se trata de un asesino en serie que, afortunadamente, fue capturado antes de que se volviera bueno matando”, expresó el fiscal adjunto del condado de Davis, Richard Larsen.
La relación entre Handlie Montroe y Kane Fairbank: de Tinder al ataque en Mueller Park
En febrero de 2022, Monroe y Fairbank coincidieron en la aplicación de citas Tinder. Ambos tuvieron química desde un principio y empezaron a hablar cada vez más frecuente. Finalmente, pusieron fecha para verse en persona: el 10 de mayo de 2022. Ese día se encontraron en Mueller Park, repleto de vegetación y senderos poco transitados.
Él eligió ese lugar porque había poca señal de celular y porque era menor la probabilidad de cruzarse con otras personas. Tal como reconoció, había planeado los detalles para asesinar a la víctima.
Según declaró Monroe ante la Justicia, pasaron tres horas hablando en un lugar poco transitado del parque. Luego, regresaron al vehículo de Fairbank. Fue entonces que la situación cambió de manera drástica. En diálogo con KSL-TV, ella relató que terminó con Fairbank sobre ella, mientras sostenía un cuchillo contra su cuello. Tras un forcejeo, ella logró liberarse y comenzó a correr en busca de ayuda. Finalmente encontró un grupo de médicos, que la asistieron. El reporte policial indica que ella tenía varias heridas de arma blanca, especialmente en el rostro y la espalda.
Por su parte, Fairbank huyó, pero no reprimió su deseo homicida: fue a otro lugar cercano y, esa misma tarde, intentó matar a una mujer de 64 años a la que no conocía. Poco después de ese segundo ataque, fue detenido por la policía.
La condena de Fairbank y las secuelas de Monroe
Durante el interrogatorio, Fairbank no mostró arrepentimiento. Incluso reconoció que debería haber elegido “un cuchillo más afilado”. Dos años después, recibió una pena de 18 años como mínimo, con la posibilidad de extenderla a cadena perpetua por la naturaleza reiterada y brutal de sus ataques.
Por su parte, Monroe no solo tuvo secuelas psicológicas, sino también físicas: quedó con daños permanentes en nervios y tendones de una de sus manos, que utilizó para defenderse de las cuchilladas. Tuvo que atravesar cirugías, rehabilitación para mejorar su movilidad y un tratamiento psicológico para superar el trauma del ataque.
Además, se hizo un tatuaje simbólico: una mano soteniendo el filo de un cuchillo. Según explicó, representa su lucha por sobrevivir y es un recordatorio de lo que atravesó.



