Democratización cultural como eje de reconstrucción social en Bahía Blanca
La Directora del Instituto Cultural, Natalia Martirena, analizó el impacto de las políticas territoriales en la ciudad y destacó la importancia de entender la cultura como un derecho cotidiano y un motor de identidad colectiva.
En una reciente entrevista concedida a José Valle en el programa «Noche de Locura» (La Brújula 24), Natalia Martirena, titular del Instituto Cultural, ofreció una mirada exhaustiva sobre el presente y el futuro de la gestión cultural en Bahía Blanca. Durante el encuentro, la funcionaria profundizó en la necesidad de desmitificar el arte como un fenómeno de élites, proponiendo en su lugar una construcción que nazca desde la identidad de cada barrio.
La cultura en la cotidianeidad
Inspirada en conceptos del músico y exministro brasileño Gilberto Gil, Martirena definió a la cultura como algo «ordinario», en el sentido de que habita en lo común: el lenguaje, los hábitos y el intercambio social diario. Para la funcionaria, la gestión no debe limitarse a la organización de eventos aislados, sino a la creación de un entramado que reconozca a cada ciudadano como un protagonista activo.
«Buscamos que no haya protagonistas de un lado y espectadores del otro; en una comunidad, todos somos protagonistas», señaló Martirena. Esta visión se traduce en la implementación de más de 300 talleres distribuidos estratégicamente en diversos sectores de la ciudad, con el objetivo de recomponer los lazos sociales y fomentar la formación ciudadana a través de la expresión artística.
Juventud y formación técnica
Uno de los ejes centrales de la charla fue el rol de las nuevas generaciones. Martirena subrayó el valor de las instituciones educativas bahienses —como el Conservatorio, la Escuela de Danza, la Escuela de Teatro y la ESAV—, pero advirtió que la formación técnica debe ir de la mano con la escucha activa de los deseos juveniles.
En este sentido, destacó programas diseñados para brindar soporte material y visibilidad a los nuevos talentos, tales como:
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Convocatoria de bandas y solistas jóvenes “Raúl Soto”.
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Programa Plapla.
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Sede Pre Cosquín.
«Queremos que el tango y el folklore no sean piezas de museo, sino parte viva y activa de nuestra identidad cultural», explicó, haciendo énfasis en que el acompañamiento del Estado es fundamental para que estas expresiones perduren y evolucionen.
Un trabajo articulado bajo una visión política
La directora no omitió la importancia del respaldo político para ejecutar estas transformaciones. Atribuyó la fluidez del trabajo articulado entre las diferentes áreas municipales al liderazgo del Intendente Federico Susbielles. Según Martirena, la gestión de Susbielles ha colocado a la cultura como una prioridad estratégica, entendida bajo la premisa de los «derechos culturales».
El cierre de la entrevista dejó una definición clara sobre el horizonte de la actual administración: democratizar el acceso a los bienes culturales no es solo un objetivo estético, sino la herramienta política indispensable para «volver a anudarnos como sociedad» en una Bahía Blanca que busca reconocerse y proyectarse desde su diversidad
Fuente: Noticias 6ta

