Denuncian que la diputada libertaria Laura Soldano compró su banca y vació un colegio privado en Córdoba

El programa Telenueve Denuncia reveló el entramado económico tras la llegada a la Cámara de Diputados de la legisladora cordobesa de La Libertad Avanza. Esposa de un poderoso empresario agroindustrial, no registra proyectos presentados ni intervenciones en el recinto, mientras enfrenta severas acusaciones por el repentino cierre de un colegio privado que dejó a más de cien alumnos en la calle.

Un informe periodístico emitido en el programa Telenueve Denuncia, conducido por el periodista Tomás Méndez, expuso una trama de presunta venta de bancas legislativas, aportes de campaña no declarados y desmanejos institucionales que involucran de manera directa a la diputada nacional Laura Soldano, representante de la provincia de Córdoba por el bloque de La Libertad Avanza.

La legisladora, que asumió su banca en la Cámara Baja en diciembre pasado, llegó al Congreso de la Nación sin contar con trayectoria ni militancia previa en el ámbito político, social, sindical o universitario. Su perfil público estaba vinculado de manera exclusiva al ámbito del fisicoculturismo —donde compitió en la categoría Bikini Fitness—, a la comercialización de planes de entrenamiento en redes sociales y, posteriormente, a la difusión de terapias alternativas, constelaciones familiares y registros akáshicos.

El financiamiento de la campaña y la compra del lugar en la lista

De acuerdo con la investigación expuesta en la pantalla televisiva, la incorporación de Soldano en un lugar de privilegio dentro de la boleta electoral cordobesa no respondió a un armado territorial ni a méritos políticos, sino a una transacción financiera directa encabezada por su cónyuge, el empresario agroindustrial Gastón González. González es titular del Grupo Tigonbú, un conglomerado con fuerte presencia en el sur de Córdoba y San Luis dedicado a la producción a gran escala de bioetanol, biogás y explotación ganadera, además de ser conocido por su participación como piloto en el Rally Dakar.

El nexo clave para concretar el desembarco político fue Gabriel Bornoroni, jefe del bloque de diputados de La Libertad Avanza y principal armador del espacio libertario en tierras cordobesas por indicación de Karina y Javier Milei. Audios revelados durante la emisión ratificaron que Bornoroni le otorgó a Soldano la referencia política de Río Cuarto luego de sellar el acuerdo financiero con su pareja.

Durante la emisión, Tomás Méndez y el panel periodístico remarcaron que el volumen de dinero inyectado en la campaña por parte del empresario agropecuario garantizó de forma directa el cupo legislativo para su esposa. Esta metodología encuadra en una abierta violación a las normativas de financiamiento de los partidos políticos y sugiere la búsqueda de protección o beneficios regulatorios para los negocios del grupo corporativo familiar.

Nulo trabajo legislativo y absoluto silencio en el Congreso

El informe expuso el legajo parlamentario de Soldano desde su jura como diputada nacional, constatando una inactividad legislativa absoluta. Hasta la fecha, la funcionaria no ha presentado un solo proyecto de ley de su autoría ni tampoco ha pronunciado palabra alguna en el recinto de la Cámara de Diputados durante los debates plenarios.

Asimismo, a pesar de integrar seis comisiones permanentes —entre las que figuran Deportes, Relaciones Exteriores y Culto, e Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios, ejerciendo incluso la vicepresidencia en una de ellas—, no ha tenido intervenciones en ninguna de las reuniones de trabajo. Su desempeño en la Cámara Baja se limita a levantar la mano de forma autómata para ratificar las votaciones y directivas emanadas desde la Casa Rosada y la jefatura de su bloque.

El vaciamiento del Instituto Carson y la indignación de las familias

El tramo más grave de la denuncia reveló el accionar de la diputada y su esposo al frente del Instituto Carson, un colegio de gestión privada ubicado en un barrio cerrado de la provincia de Córdoba que albergaba a una matrícula de 138 alumnos.

El matrimonio desembarcó en la institución educativa con la promesa de inyectar capitales, transformar el proyecto pedagógico bajo la denominación Carson Holistic School y adecuarlo a las ideas impulsadas por la Fundación Libertad y Progreso, centro de pensamiento liberal que encabeza el economista Agustín Etchebarne. Sin embargo, tras la asunción de Soldano en la Cámara de Diputados, la administración abandonó de forma intempestiva el establecimiento.

A mediados del presente ciclo lectivo, las familias y los alumnos se encontraron sorpresivamente con las puertas de la escuela cerradas, sin la presencia de directivos, representantes legales ni cuerpo docente. Los padres denunciaron el vaciamiento total del colegio y la absoluta falta de respuestas por parte de la legisladora libertaria, quien desapareció del lugar dejando a más de un centenar de chicos sin la continuidad de sus trayectorias escolares. El caso encendió las alarmas sobre la falta de controles y supervisión por parte del Ministerio de Educación provincial sobre los establecimientos de gestión privada.