Derrumbe industrial: la actividad cayó un 8,7% en febrero y suma ocho meses en rojo

El Indec confirmó una fuerte retracción interanual y una baja del 4% respecto a enero. Catorce de los dieciséis rubros manufactureros registraron caídas, con los sectores textil y de maquinaria como los más afectados por la recesión.

La industria manufacturera argentina atraviesa un escenario crítico tras encadenar en febrero su octavo mes consecutivo de caída. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de producción industrial manufacturero (IPI) registró una estrepitosa baja del 8,7% en la comparación interanual. La profundidad de la crisis se refleja también en la medición desestacionalizada, que mostró una contracción del 4% respecto al mes de enero.

El informe técnico revela que el desplome fue casi generalizado, alcanzando a 14 de los 16 rubros que integran el sector. Los datos más alarmantes se concentran en la producción de productos textiles, con una baja del 33,2%, seguida por maquinaria y equipo (29,4%) y el sector de vehículos automotores, que retrocedió un 24,6%. Otros rubros como prendas de vestir, cuero y calzado (18,2%) y productos de caucho y plástico (15,7%) también sufrieron retrocesos significativos que evidencian el freno en el consumo interno.

En contraste, solo dos sectores lograron mostrar cifras positivas durante el segundo mes del año: refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, que creció un 19,7%, y sustancias y productos químicos, con un leve incremento del 3,7%.

Preocupación en el equipo económico

La parálisis de la actividad industrial genera una nueva señal de alerta para el Ministerio de Economía. El propio titular de la cartera, Luis Caputo, admitió recientemente su preocupación por la velocidad de la recuperación, reconociendo que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) podría arrojar resultados negativos para este período. Pese a esto, el funcionario ratificó el rumbo económico actual.

Por su parte, consultoras privadas como Orlando Ferreres coinciden en el diagnóstico negativo, señalando que el impulso del agro y la minería no alcanza para compensar la caída del comercio y la industria. De cara al corto plazo, los especialistas advierten que la economía continuará marchando a «dos velocidades», con sectores extractivos en alza y el entramado manufacturero sumido en la recesión.