Despidos por WhatsApp y salarios impagos: la CGT recibió a los trabajadores de Flybondi y anunció medidas de fuerza

En una muestra cabal de las consecuencias devastadoras que genera la política de desregulación salvaje y los «cielos abiertos» impulsada por la administración ultraderechista de Javier Milei para favorecer a las corporaciones privadas, la Confederación General del Trabajo (CGT) se convirtió en el escenario de una durísima y dramática denuncia pública. Más de 30 trabajadores y trabajadoras de la aerolínea low cost Flybondi se concentraron en el histórico Salón Saúl Ubaldini de la sede de la calle Azopardo para exponer la ola de despidos arbitrarios, persecución sindical, precarización laboral extrema y el vaciamiento de derechos que sufren por parte de la patronal aeronáutica.

El contingente de empleados golpeados por el ajuste empresarial fue recibido por una comitiva de la conducción de la central obrera encabezada por Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, y Juan Pablo Brey, secretario general de la Asociación Argentina de Aeronavegantes y referente de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT). Asimismo, formaron parte del encuentro los integrantes del Consejo Directivo cegetista Verónica Scarpato y Juan José Moreira, junto a los delegados del sector Juan Ignacio Salaberri y Enrique Bonet.

Durante la asamblea, las y los trabajadores presentaron una alarmante nómina de irregularidades cometidas por la firma privada. En las presentaciones oficiales expuestas ante la cúpula sindical se detalló la existencia de salarios impagos que se arrastran desde el mes de abril, indemnizaciones por despido completamente retenidas, suspensiones arbitrarias, quita injustificada de la cobertura de medicina prepaga sin previo aviso, persecución contra la organización de los delegados electos y desvinculaciones persecutorias que violan abiertamente toda la normativa aeronáutica y laboral vigente en la República Argentina. La gravedad institucional alcanzó niveles indignantes con la confirmación de despidos ejecutados contra trabajadoras embarazadas y personal que se encontraba gozando de su correspondiente licencia por maternidad.

Despidos por WhatsApp y salarios impagos: trabajadores de Flybondi llevaron sus denuncias a la CGT

 

Crueldad patronal: la notificación por mensaje y el bloqueo de accesos laborales

Los desgarradores testimonios brindados por las víctimas del vaciamiento en Flybondi grafican el clima de terror psicológico y hostigamiento al que la empresa somete a su personal. Un trabajador resumió ante los dirigentes de la central el nivel de angustia cotidiano: «Como que preguntábamos qué día nos tocaba». En la misma línea, otra trabajadora relató el calvario previo a ser desvinculada: «Nosotros íbamos con la cabeza totalmente comida de pensamientos de qué iba a pasar mañana», recordando que durante su último vuelo operativo decidieron tomarse una fotografía grupal ante la certeza de que la empresa los dejaría en la calle en cualquier momento.

La modalidad elegida por la compañía de bajo costo para comunicar las cesantías expone la falta absoluta de empatía y respeto por la legislación laboral nacional. Una de las tripulantes de cabina detalló cómo se enteró de su despido: «Me llega un WhatsApp automáticamente, como a todos los compañeros, de alguien de recursos humanos indicándome que prescindían de mis servicios».

A esta metodología inhumana se le sumó el bloqueo inmediato e intempestivo de las herramientas informáticas de trabajo. «Directamente no podíamos entrar más y ya no podíamos ver más la programación ni descargar nuestros recibos de sueldo», denunciaron los afectados. Para colmo de males, la repentina baja del servicio de salud privado de Swiss Medical dejó a decenas de familias sin asistencia médica en momentos críticos: se registraron interrupciones de tratamientos oncológicos y el abandono de compañeras que estaban a días de dar a luz, exponiendo la cara más feroz de la desregulación libertaria.

El respaldo irrestricto de la CGT y Aeronavegantes: «No permitiremos que un negocio deje familias en la calle»

Frente a la catarata de pruebas y testimonios, la conducción de la central obrera ratificó su respaldo total al personal despedido y advirtió que no se quedará de brazos cruzados mientras las empresas extranjeras y los fondos especulativos se benefician con las políticas de Milei. «No podemos permanecer ajenos cuando están en juego el sustento de las familias y el futuro de cientos de compañeros y compañeras», aseveró con contundencia el cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo. El dirigente agregó que resulta inaceptable que se pretenda hacer pagar la crisis o las decisiones financieras de las empresas sobre las espaldas de la clase trabajadora.

En sintonía con estas definiciones, el titular de Aeronavegantes y dirigente de la CATT, Juan Pablo Brey, fustigó el modelo de transporte que impulsa la gestión nacional y garantizó el acompañamiento gremial en cada paso del reclamo: «No podemos permitir que el negocio detrás de una línea aérea deje a miles de familias en la calle». Brey remarcó que detrás de cada puesto que la empresa destruye hay una familia argentina, un proyecto de vida destruido y derechos constitucionales pisoteados que el movimiento obrero organizado defenderá en las calles.

Tras el encuentro en el Salón Ubaldini, tanto la CGT como el sindicato de Aeronavegantes anunciaron la apertura formal de gestiones administrativas y legales para exigir el cese de las persecuciones, el pago inmediato de los sueldos adeudados y la reincorporación de los despedidos. Asimismo, Jerónimo advirtió que de no mediar una respuesta inmediata por parte de la patronal o de las autoridades del Ministerio de Trabajo nacional, la central obrera profundizará un plan de lucha con medidas de fuerza de alcance nacional. Mientras la empresa Flybondi opta por el silencio cómplice ante la consulta periodística, la resistencia obrera se organiza para frenar los abusos del modelo privatizador.