Dones divinos y negocios oscuros en Neuquén

Mientras la senadora nacional Nadia Márquez declara no poseer vivienda propia, su familia ultima los detalles de un templo de 8.000 metros cuadrados. La obra, valuada en millones de dólares, reaviva cuestionamientos sobre el origen de los fondos y los vínculos de la iglesia con el poder político.


En el corazón de Neuquén, una estructura de 6.000 metros cuadrados cubiertos y otros 2.000 destinados a estacionamiento se eleva como un símbolo de poder que trasciende lo espiritual. Se trata del nuevo «mini estadio» de la Iglesia Jesús es Rey, liderada por el pastor Hugo Márquez y su hija, la senadora nacional por La Libertad Avanza, Nadia Márquez. La magnitud de la inversión, que incluye un restaurante y tecnología de última generación, contrasta con la situación patrimonial declarada por la legisladora y con un historial de denuncias judiciales que la persiguen desde hace más de una década.

El holding detrás de la fe

La familia Márquez no solo lidera una congregación religiosa; dirige la Asociación Mutualista Evangélica Neuquina (AMEN), un conglomerado que abarca desde un colegio inicial, primario y secundario con 1.800 alumnos —cuya cuota promedio ronda los 260.000 pesos— hasta medios de comunicación y una presunta universidad. A pesar de los ingresos generados por este holding, en su última declaración jurada, Nadia Márquez solo informó la posesión de un vehículo del año 2019, asegurando no tener inmuebles a su nombre.

La construcción del nuevo templo, ubicado estratégicamente cerca de la Terminal de Ómnibus de Neuquén (ETON), ha avanzado a paso firme en los últimos dos años. Según el pastor Hugo Márquez, la obra se financia exclusivamente con las ofrendas de los fieles. Sin embargo, el crecimiento del proyecto coincide con el ascenso político de su hija de la mano de Javier Milei y con la asignación de 117 millones de pesos por parte del Ministerio de Capital Humano a organizaciones vinculadas a ACIERA, la alianza evangélica donde el padre de la senadora ocupa un lugar en la comisión directiva.

Cifras del crecimiento evangélico en Argentina

El avance de estos movimientos no es un fenómeno aislado. Según la Segunda Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes Religiosas en la Argentina realizada por el CONICET, el porcentaje de personas que se identifican como evangélicas en el país ascendió al 15,3%. En la región de la Patagonia, donde se asienta la estructura de los Márquez, esta cifra se eleva significativamente hasta alcanzar el 24,4% de la población, siendo la zona con mayor presencia de este credo en el territorio nacional.

A nivel político, esta representación se traduce en una bancada de siete diputados nacionales y dos senadoras (Nadia Márquez y Vilma Bedia) que forman parte del oficialismo, consolidando una alianza que ha permitido a estas organizaciones gestionar recursos públicos, como la distribución de alimentos a través de Capital Humano.

Un historial de polémicas y causas judiciales

La trayectoria de Nadia Márquez está marcada por conflictos que exceden lo legislativo. En 2013, fue procesada por «estafa y otras defraudaciones» tras dirigir la institución Regency, que entregaba títulos universitarios sin validez oficial. La causa se cerró en 2016 con una probation en la que la hoy senadora debió admitir su responsabilidad y realizar tareas comunitarias para evitar el juicio.

A este antecedente se suman denuncias por malversación de bienes públicos en la «Casa de las Leyes» de Neuquén y sanciones administrativas contra el colegio AMEN por incumplir con los contenidos de la Educación Sexual Integral (ESI). En 2018, la institución también fue señalada por la Defensoría del Niño tras un episodio de discriminación durante una charla de Agustín Laje y Nicolás Márquez, donde alumnos denunciaron maltratos por parte de los disertantes ante la mirada complaciente de los directivos.

El futuro del «mini estadio»

Con la inauguración prevista para octubre de este año, la presión sobre la feligresía para completar el financiamiento de luces, pantallas y sonido ha aumentado. Mientras tanto, en la capital neuquina persisten las dudas sobre la posible desviación de materiales de construcción públicos hacia la obra privada, un rumor que crece al ritmo que se completa la inmensa cruz que ya domina el horizonte de la ruta 22.