El Gobierno Avanza con la Venta de Tierras del INTA: 40 Mil Hectáreas en la Mira y Fuerte Interés Empresarial
El gobierno ha confirmado su intención de avanzar con la enajenación de una parte considerable de los terrenos del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), apuntando a más de 40.000 hectáreas no utilizadas para fines productivos. La medida, que sigue a la intervención del organismo, despierta el interés de importantes desarrolladores inmobiliarios y genera controversia por la no necesidad de aval del Consejo Directivo del INTA para las futuras subastas.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se encuentra en el ojo de una nueva polémica. Tras la reciente intervención del organismo, el gobierno ha manifestado su decisión de avanzar con la venta de una porción significativa de sus vastos terrenos. La medida, confirmada por el funcionario Federico Sturzenegger, implicaría la puesta a disposición para remate de miles de hectáreas en zonas estratégicas del país.
Sturzenegger, en declaraciones a la prensa, reveló un dato «revelador»: «El INTA posee más de 110.000 hectáreas distribuidas en todo el país. De ese total, solo 45.000 están siendo utilizadas para experimentación con fines comerciales y productivos. En el resto no sabemos qué ocurre», afirmó. Esta justificación oficial busca argumentar la supuesta improductividad de una gran parte de las propiedades del instituto.
La intención gubernamental con esta «transformación» es que la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) disponga no solo de las 27 mil hectáreas que se habían mensurado en un informe oficial anterior, sino que el objetivo es alcanzar hasta 40.000 hectáreas para su eventual venta, según reportó el diario La Nación.
El antecedente de esta política ya se sentó a fines de 2024, cuando el organismo remató el histórico edificio de la calle Cerviño. En aquella ocasión, la operación sí contó con el aval de las entidades de la Mesa de Enlace. Sin embargo, la situación actual cambia drásticamente. Tras el decreto de intervención, ya no será necesario obtener el permiso del Consejo Directivo del INTA para avanzar con nuevos remates. Esta modificación en el marco regulatorio abre la puerta a un proceso de desprendimiento de tierras sin la misma instancia de consenso previa.
La noticia de la potencial venta de estas hectáreas ha despertado rápidamente el interés del sector privado. Según diversas fuentes, tres grandes empresarios del rubro inmobiliario ya se disputan estos terrenos, muchos de los cuales se encuentran en «zonas exclusivas del país»: Eduardo Elsztain, Juan Martín Santagada y Eduardo Costantini. La enajenación de estos activos podría generar importantes ingresos para el Estado, pero también plantea interrogantes sobre el futuro del INTA y el impacto de estas ventas en el desarrollo agropecuario y la investigación tecnológica.

