El Grito de una Madre a la Justicia: La Familia de Pablo Grillo Exige Respuestas a Seis Meses de la Represión
A medio año de la brutal represión en la marcha de jubilados que dejó al fotógrafo Pablo Grillo gravemente herido, su madre, en una carta desgarradora dirigida a la jueza María Servini, expuso la dramática situación de salud del joven y cargó duramente contra el Ministerio de Seguridad de la Nación. El testimonio revela que Pablo «no come y apenas si puede hablar», transformando la búsqueda de justicia en un clamor por la vida.
La causa que investiga el ataque al fotógrafo Pablo Grillo el pasado 12 de marzo frente al Congreso de la Nación adquirió una nueva dimensión de crudeza y emotividad. A seis meses exactos del impacto de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por un gendarme, que le causó graves heridas en la cabeza, la madre del joven elevó una carta a la jueza federal María Servini, titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 1, pidiendo que la justicia actúe con celeridad y firmeza.
El escrito, difundido por la familia y que rápidamente se viralizó en redes sociales, no solo detalla el lento y difícil proceso de rehabilitación del fotógrafo, sino que también contiene durísimas críticas hacia la cúpula del Ministerio de Seguridad.
El Precio de la Brutalidad: La Vida Antes y Después
La carta de la madre de Pablo Grillo, cuyo nombre no se menciona en la información provista, comienza con una descripción de la profunda asimetría entre la víctima y su agresor durante los incidentes: “Mi hijo estaba ejerciendo su trabajo, al igual que el gendarme, con la diferencia que mi hijo tenía en su mano una cámara fotográfica y Guerrero un arma letal, que casi mata a mi hijo”. El gendarme señalado como el autor del disparo, Héctor Jesús Guerrero, fue citado a indagatoria por la jueza Servini en el marco de la investigación, que ya cuenta con pericias que confirman que el disparo se realizó fuera de todo protocolo de uso de armas disuasivas, en ángulo horizontal y directo a la multitud, como señalan diversas fuentes periodísticas y audiovisuales.
El texto de la madre contrapone la vida anterior de su hijo con la dura realidad actual: “Siempre fue emprendedor, nunca se queda quieto, siempre haciendo algo para él o para otros, siempre con sueños… Hoy esos sueños ya no están, desaparecieron”.
«No Come y Apenas Habla»: El Dramático Estado de Salud
La parte más sensible de la misiva es el relato sobre el estado de salud de Pablo Grillo, quien sigue internado y en rehabilitación en el Hospital Rocca, tras haber pasado por cirugías complejas en el Hospital Ramos Mejía. El impacto del proyectil de gas lacrimógeno en su rostro le provocó lesiones gravísimas, cambiando drásticamente su capacidad de interacción y autonomía.
La madre describe con dolor que «Pablo dejó de ser Pablo» al detallar: «No come, se olvidó de comer y apenas si puede hablar». Este panorama contrasta con los partes médicos que indican una evolución lenta, metódica y que requiere de enorme paciencia, a través de distintos estímulos que le permiten ir recuperando funciones. Según fuentes cercanas, el fotógrafo ha demostrado estar más receptivo y ha sido sometido a operaciones clave, como la colocación de una prótesis en su cabeza.
Acusaciones Directas a la Ministra de Seguridad
La familia del fotógrafo no solo apuntó al gendarme Guerrero, a quien calificó como «el brazo ejecutor de las órdenes nefastas de Bullrich», sino que dirigió sus críticas más vehementes hacia la titular de la cartera de Seguridad, Patricia Bullrich.
En un párrafo que generó controversia por su dureza, la madre de Grillo definió a la ministra con términos como «asesina, personaje cruel, mentirosa que poco le interesa la vida del otro, sólo tiene ambición política». Las palabras reflejan el profundo dolor y la indignación de la familia, que sostiene que el accionar represivo y la defensa pública que la ministra hizo del gendarme (asegurando que actuó «como indican los manuales» a pesar de la evidencia en video) han tenido un costo humano irreparable.
“Esta mujer y su banda nos cambió la vida como familia, no sólo a Pablo; nosotros como padres no tenemos vida, solo pensamos y actuamos de acuerdo a sus necesidades”, concluyó la madre en su carta, apelando directamente a la conciencia de la jueza Servini: “No busco venganza, quiero y queremos justicia”. El pedido de la familia Grillo resalta la necesidad de que el Poder Judicial avance y esclarezca si el violento operativo de seguridad implicó responsabilidades individuales y políticas en la agresión al reportero gráfico que, en ese momento, cumplía con su labor.



