El PRO busca recuperar su identidad y marcar distancia de La Libertad Avanza en la región

Tras las tensiones locales y las denuncias por falsificación de firmas en el armado electoral previo, el exconcejal Sebastián Bassi se reposiciona políticamente con la intención de reactivar el espacio amarillo de cara a 2027.


El escenario político de la Provincia de Buenos Aires, y en particular de la Sexta Sección electoral, comienza a mostrar los primeros movimientos estratégicos con la mira puesta en las elecciones de 2027. En este contexto, el PRO ha iniciado un proceso de reorganización que busca recuperar su identidad partidaria tradicional y establecer una marcada distancia de La Libertad Avanza (LLA), emulando la postura adoptada por Mauricio Macri a nivel nacional.

Esta decisión responde a la necesidad de reconstruir un espacio propio tras los alineamientos de los últimos comicios, donde la convivencia entre ambas fuerzas políticas dejó un saldo de fuertes disputas y desconfianza en los armados distritales.

Los antecedentes de una relación conflictiva

Durante las elecciones pasadas en territorio bonaerense, la convergencia entre el PRO y La Libertad Avanza se tradujo en listas compartidas a nivel nacional y provincial, llevando a figuras como José Luis Espert y Diego Santilli en el plano nacional, y a Oscar Liberman como referente en la Sexta Sección. Sin embargo, este esquema de unidad no logró replicarse en el ámbito local, donde las negociaciones naufragaron y el PRO optó por no presentar una lista propia.

La resolución de la interna libertaria en el distrito estuvo cruzada por fuertes controversias. La nómina local de La Libertad Avanza terminó judicializada tras la denuncia formal de una integrante del PRO, quien acusó al espacio de haber falsificado su firma para incluirla en la lista sin su consentimiento. El caso, que actualmente continúa bajo investigación en los tribunales competentes, no recibió hasta el momento una aclaración pública y contundente por parte de las autoridades de La Libertad Avanza.

Las negociaciones fallidas de 2025

El exconcejal y excandidato a intendente, Sebastián Bassi, fue uno de los protagonistas centrales en los intentos de acercamiento de la temporada electoral 2025. Según fuentes partidarias, el dirigente del PRO estuvo a un paso de integrarse a la propuesta libertaria, condicionando su apoyo y el de su estructura a que la nómina fuera encabezada por Mariano Nuñez.

Los acuerdos se rompieron a último momento debido a las intervenciones de la conducción provincial de LLA. En primera instancia, se aplicó un veto sobre la postulación de Mario Rodríguez, quien asomaba originalmente como la opción de consenso. Ante este bloqueo, la conducción libertaria impuso de forma imprevista a Blaz Saric al frente de la boleta, lo que clausuró de manera definitiva la participación del PRO en dicho armado.

El regreso a la identidad amarilla

Con los cortocircuitos del pasado reciente consolidados, Bassi ha comenzado a articular reuniones y apariciones públicas destinadas a reinstalar la marca del PRO de forma independiente. La estrategia busca capitalizar el descontento de un sector de los votantes con los manejos del armado libertario y ofrecer una alternativa orgánica de centroderecha en el municipio.

De este modo, el partido busca sacarse de encima el tutelaje político de La Libertad Avanza, priorizando la preservación de sus cuadros técnicos y territoriales frente a la incertidumbre del panorama electoral que se avecina.