El Senado acorrala a Manuel Adorni y la Casa Rosada busca frenar su censura

El oficialismo intenta evitar que la oposición habilite una sesión clave esta semana en la Cámara alta. Crecen las versiones sobre una posible salida del jefe de Gabinete como alternativa para desactivar el conflicto en el Congreso.

Tensión en la Cámara alta

La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ingresó en una etapa crítica. A horas de una definición clave en el Senado, el Gobierno nacional despliega gestiones contrarreloj para evitar que la Cámara alta habilite una sesión en la que podría avanzar el pedido de interpelación y la moción de censura impulsados por la oposición.

La discusión tendrá un primer capítulo este miércoles, cuando los jefes de bloque se reúnan en labor parlamentaria para resolver si se sesiona esta semana. La principal preocupación del oficialismo radica en que, si el recinto se abre y el tema llega al debate, la oposición ya tendría consolidadas las mayorías necesarias para iniciar el proceso que podría terminar con la remoción del funcionario.

Versiones de renuncia y presión interna

En este contexto, durante las últimas horas comenzaron a multiplicarse las versiones sobre una eventual renuncia de Adorni. Según trascendió en conversaciones entre legisladores opositores y sectores de la Casa Rosada, la salida del funcionario estaría siendo evaluada como una alternativa para desactivar el conflicto antes de que escale en el Congreso.

El jefe de Gabinete mantiene su cargo gracias al respaldo político del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Sin embargo, el escenario legislativo aparece cada vez más adverso, alimentado por el malestar que generaron las explicaciones del funcionario sobre el incremento de su patrimonio y su decisión inicial de postergar su informe de gestión hasta julio.

El «poroteo» de los votos en el recinto

Los números que manejan las distintas bancadas reflejan un panorama complejo para el oficialismo en caso de abrirse el recinto:

  • Unión por la Patria: El interbloque conducido por José Mayans, impulsor de la moción, aportará sus 28 votos en bloque.

  • UCR: Bajo la conducción de Eduardo Vischi, al menos 9 de sus 10 integrantes estarían dispuestos a acompañar la iniciativa.

  • PRO: La bancada liderada por Martín Goerling busca evitar quedar asociada a una maniobra considerada «destituyente», pero dos de sus tres integrantes respaldarían la moción.

  • Bloques provinciales: De los nueve representantes de estos espacios, al menos cinco acompañarían la destitución.

  • La Libertad Avanza: Los 21 miembros se mantienen alineados en contra del tratamiento, aunque existen ruidos internos. Figuras aliadas como Patricia Bullrich ya reclamaron públicamente la renuncia del funcionario.

Gestiones de último momento

Ante el deterioro de la posición de Adorni, el ministro del Interior, Diego Santilli, y operadores del Ministerio de Justicia mantuvieron contactos informales con senadores para pedir moderación o transmitir que la salida del funcionario sería inminente, buscando aliviar la presión sobre la reunión de labor parlamentaria.

La parálisis legislativa obligó a la vicepresidenta Victoria Villarruel a convocar a los jefes de bloque tras cuestionar públicamente a Adorni por no haber asistido nunca al Senado desde su asunción en noviembre. Esta decisión obliga a todas las bancadas a fijar una posición histórica sobre un proceso de censura que no registra antecedentes desde la reforma constitucional de 1994.